Omán dice que la negociación entre Irán y EEUU es amistosa y propicia para acercamiento

El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí (izq), habla con su homólogo omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, en Mascate, Omán
El ministro de Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, aseguró que las conversaciones que su país ha acogido este sábado entre Irán y Estados Unidos en busca de un acuerdo sobre el programa nuclear iraní se han producido en una atmósfera «amistosa y propicia para acercar puntos de vista». "Me enorgullece anunciar que hemos recibido en Mascate al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchí, y al enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, y hemos mediado para iniciar un proceso de diálogo y negociaciones con el objetivo común de concluir un acuerdo justo y vinculante", dijo el ministro, que no había mencionado hasta ahora que era el anfitrión de estas conversaciones. Indicó que seguirán «colaborando y esforzándonos para contribuir a alcanzar este objetivo». Las negociaciones se produjeron de manera indirecta entre los dos países, pero sus representantes, “hablaron durante unos minutos” en persona, según el Ministerio de Exteriores iraní, que añadió que continuarán las negociaciones la próxima semana. Araqchí afirmó a su llegada a Mascate esta mañana — por ayer— que busca “un acuerdo justo y honorable desde una posición de igualdad” y si la posición de Estados Unidos es similar “habrá una posibilidad de un entendimiento inicial que conducirá a un camino de negociaciones». El presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido varias veces de posibles ataques contra Irán si los ayatolás no aceptan negociar un acuerdo y de avisos del país persa de cortar toda cooperación con la agencia atómica de la ONU. Durante su primer mandato —que tuvo lugar entre 2017 y 2021—, Donald Trump retiró a Estados Unidos de un acuerdo firmado en 2015 entre Irán y otras potencias que establecía límites estrictos a las actividades nucleares de Teherán a cambio de un alivio de las sanciones. Desde entonces, Irán enriquece uranio muy por encima de lo permitido en el extinto acuerdo y ya posee 274 kilos enriquecidos al 60 % de pureza, cercano al uso militar del 90 %, según el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).