"La epidemia nos está superando", dice la OMS con 320 casos probables de ébola en África y dos sospechosos en Italia
En un escenario donde el virus se está "propagando rápidamente", el riesgo a nivel regional se eleva a "alto". "La situación empeorará", advierten

El brote de ébola, declarado la madrugada del domingo 17 de mayo, se sigue "propagando rápidamente", advirtió el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedro Adhanom, durante una sesión informativa este lunes. "Hasta el momento se han confirmado 101 casos en la República Democrática del Congo (RDC), con 10 fallecimientos confirmados", mantuvo. "Pero sabemos que la epidemia es mucho mayor. Actualmente hay más de 900 casos sospechosos y 220 muertes sospechosas". La OMS decidió valorar el riesgo de "alto" a "muy alto" en este país africano, y "alto" en la región. "Los países fronterizos con la República Democrática del Congo corren un riesgo especialmente alto y deberían tomar medidas inmediatas". En Uganda, hay cinco casos confirmados y un fallecimiento.
A nivel mundial, el riesgo se mantiene en "bajo". "Hay varios aspectos de este brote que lo hacen especialmente difícil", repitió Adhanom, como ha hecho ya en otras ocasiones desde que declarara la emergencia sanitaria. "En primer lugar, el retraso en la detección del brote significa que ahora estamos intentando ponernos al día con una epidemia que se propaga muy rápidamente. Estamos ampliando urgentemente nuestras operaciones, pero por el momento, la epidemia nos está superando".
Mientras Adhanom pronunciaba su discurso, en Italia saltaron las alarmas por dos posibles casos de ébola. Se trata de dos personas que procedían de Uganda, según los medios locales, y llegaron hace 24 horas a Como y fueron trasladados bajo medidas de seguridad a un hospital de Milán. La mujer de 30 años y el hombre de 31, ambos cooperantes humanitarios, presentan fiebre alta, náuseas, vómitos y trastornos intestinales, señales de que podrían estar contagiados de ébola.
El Gobierno italiano declaró la emergencia, aunque espera la confirmación de los resultados. Los cooperantes estaban en la frontera con la RDC. Sus casos podrían ser también malaria, sobre todo el caso de la mujer, que presenta también ligeras alteraciones neurológicas. Su hija se habría contraído la malaria cuando estuvo en la misma zona.
Con el virus extendiéndose en una zona bajo combates de una guerra civil, lo que "ha provocado el desplazamiento de más de 100.000 personas" y una "importante desconfianza hacia las autoridades externas entre la población local", que llevó a quemar un centro sanitario donde estaba al menos un cadáver infectado que los familiares querían de vuelta, la OMS intenta sortear los "incidentes de seguridad" y controlar este brote del virus de ébola conocido como Bundibugyo.
Contra lo casi desconocido "Solo se han registrado dos brotes previos de Bundibugyo: uno en Uganda en 2007 y otro en la República Democrática del Congo en 2012", recuenta Adhanom, que viajará el martes a la RDC. "La semana pasada, la OMS convocó a los líderes de varias organizaciones asociadas que integran la Red Provisional de Contramedidas Médicas para revisar la cartera de vacunas, terapias y diagnósticos en desarrollo. La OMS ha recomendado priorizar dos anticuerpos monoclonales para que avancen en los ensayos clínicos. También recomendamos la evaluación del antiviral obeldesivir en un ensayo clínico como profilaxis posterior a la exposición para personas que son contactos de alto riesgo".
Desde la alerta de la OMS se ha impulsado el desarrollo de las vacunas, de las que hay ya algunas candidatas. "Nos enfrentamos a un brote extremadamente grave y difícil. La situación empeorará antes de mejorar. Pero conocemos este virus y sabemos cómo detenerlo. Hemos detenido todos los brotes anteriores de ébola y detendremos este también", mantuvo Adhanom. "La cuestión es con qué rapidez podemos hacerlo y cuántas vidas más se perderán antes de que lo consigamos".
La OMS prosigue, por un lado, una labor política con los gobiernos de las dos naciones afectadas y los comunitarios, y por otro acelera el rastreo de contactos, el establecimiento de centros de tratamiento, el fortalecimiento de la capacidad de los laboratorios, la gestión de casos, la prevención y el control de infecciones y el intento de generar confianza en sus medidas.