Cuentas cuestiona el cumplimiento de las medidas de igualdad del Ayuntamiento
El organismo afea la falta de calendario de actuaciones e indicadores de evaluación
Editorial: También en igualdad cojea el Ayuntamiento

CONSEJO DE CUENTAS
La última fotografía fija del Consejo de Cuentas deja al Ayuntamiento de León desenfocado. No por las finanzas, ni las fiscalizaciones de contratos, sino en una de las áreas de las que ha hecho bandera publicitaria el gobierno de José Antonio Diez. Pese a contar con una concejalía específica y hacer referencia constante en cada uno de sus discursos públicos, el consistorio no ha enviado su plan de Igualdad al registro nacional, no tiene «un calendario de actuaciones con plazos e indicadores de cumplimiento» de las medidas, como comunicó este jueves el organismo autonómico de control tras la celebración de su pleno.
La advertencia centró la reunión del Consejo de Cuentas en el que se analizó la gestión de estas estrategias por parte de los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes. El informe reseña que «los ayuntamientos han cumplido con su obligación de aprobar un plan interno de igualdad de los empleados públicos como compromiso con la igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres, y con la lucha contra la discriminación por razón de sexo».
Aunque, como apostilla el organismo presidido por el leonés Mario Amilivia, «León es una de las capitales que no establecen un calendario específico o marcan un plazo para sus actuaciones». No sólo se aprecia esta falta, sino que además se afea que, «en cuanto al seguimiento y evaluación, tampoco contempla, a efectos de verificación de cumplimiento, indicadores cualitativos o cuantitativos».
La comunicación del Consejo de Cuentas recomienda al Ayuntamiento de León «establecer un calendario de actuaciones con plazos e indicadores de cumplimiento para su Plan Municipal de Igualdad». El consistorio, como se apostilla en el informe, «formalizó en abril de 2024 un nuevo plan interno», pero «no lo remitió al Registro de Planes de Igualdad de las Administraciones Públicas, conforme a la normativa, ni al Registro de Planes de Igualdad de las empresas (Regcon)».
Cuentas detalla que «el diagnóstico previo a la elaboración del plan interno del Ayuntamiento de León contiene una referencia expresa a la prevención del acoso sexual y se refiere a protocolos de prevención», además de que «figura entre los que prevén medidas de discriminación positiva en la resolución de procesos selectivos o de promoción del personal en casos de empate, así como la ponderación de pruebas físicas y adaptación de baremos con perspectiva de género».
La radiografía se exhibe a partir de las «41 conclusiones que refleja el informe y de la opinión emitida», que permite a la institución de control externo realizar sus recomendaciones. Sobre estas guías, Cuentas insta al consistorio a «difundir entre su personal el conocimiento de las medidas de conciliación de la vida laboral y personal», además de verificar su cumplimiento «a través de los indicadores definidos». No lo ha hecho, recalca el organismo, que avisa también de que «los planes de todas las entidades, salvo los de León y Palencia, estaban vigentes al inicio de la última legislatura».
León fía la respuesta a las llamadas ciudadanas a la inteligencia artificial
La medida se apoya en el contrato sacado a licitación por el Ayuntamiento de León con un presupuesto máximo de 16.940 euros, a liquidar a partir de un precio unitario por minuto y otro por mensaje enviado. El compromiso, con un año de duración, servirá para comprobar la utilidad de la Inteligencia Artificial para esta atención ciudadana y, una vez vencido, apostar por su ampliación. «No disponemos de personal suficiente para hacer una centralita con personal propio, además de que resultaría económicamente mucho más costoso que esta alternativa propuesta», como se cita en la documentación municipal.
La nueva tecnología intenta aplacar la falta de atención que ya criticó el PP las pasadas semanas, cuando cargó contra el abandono que sufre el servicio desde hace cuatro años, tras la cancelación de los contratos de atención telefónica externa, el apag´çon del teléfono 010 y la merma de plantilla propia. El informe admite que «se desconoce hasta dónde puede llegar esta tecnología de reciente irrupción, pero sí se conoce la mejora de ir aplicándola, ya que va a implicar en el peor de los casos una reducción de costes y un mejor servicio al ciudadano». La herramienta consistirá en la recepción de «las llamadas entrantes para la gestión de distintos tipos de servicios al ciudadano que llamen al Ayuntamiento para realizar consultas, hablar con una persona, y ofrecer una respuesta con un suficiente nivel de calidad». La empresa adjudicataria tendrá que diseñar un sistema que use «el lenguaje natural para que el ciudadano no tenga que realizar ningún esfuerzo en su comunicación con el agente; es decir, debe preguntar y entender todo lo que responde como si fuese un agente humano». Como añadido, tendrá que «ofrecer las respuestas adecuadas, adaptadas siempre a las respuestas que va buscando el ciudadano».