El profesorado denuncia estar en desigualdad frente a los docentes de otras autonomías en los concursos
El freno de Educación a la promoción en institutos deja a León con 62 catedráticos
La plantilla es de 2.400, con lo que sólo el 2,5% tiene el máximo rango frente al 30% legal
Editorial: Derecho a la promoción laboral

El mayor número de catedráticos es del área de Lengua y de Matemáticas son tres.
Falta de promoción y, por lo tanto, desventaja ante los profesores de otras comunidades autónomas en los concursos de traslados que, como este año, es a nivel nacional. Estas son las principales quejas de los docentes de enseñanzas medias de León sobre el freno de la Consejería de Educación a las convocatorias a catedráticos en los últimos años y eso, a pesar de que el último proceso 55 profesores leoneses consiguieron este distintivo académico. Sin embargo, pese al elevado número, la plantilla leonesa, formada por 2.400 profesores, se queda con 62 catedráticos, es decir, el 2,5%, un porcentaje muy alejado del 30% que pone la ley como tope. «El resto de las comunidades autónomas sí fomentan la promoción de sus profesores y eso deja a los de Castilla y León sin opción, porque en los concursos hay un apartado específico que reconoce las cátedras y suman puntos», explica desde el sindicato docente Aspes Ricardo de Dios.
De los 62 catedráticos de enseñanzas medias en León, 55 son del concurso de méritos convocado por Educación en 2020 con 200 plazas para toda Castilla y León, teniendo en cuenta que sólo en León un millar cumplían con los requisitos para promocionar. Una convocatoria que De Dios considera «insuficiente y llena de errores», por lo que la Administración «tras las reclamaciones ha tenido que remodelar notas y seguro que ha tenido que ampliar esas 200 vacantes iniciales». Por este motivo, reclaman «una convocatoria permanente en el tiempo, que podría ser cada dos años, y con un número suficiente». De hecho, de la convocatoria de 2009, tan sólo queda 1 catedrático, otro de la de 2008 y cinco más de la de 2003. «Si no se hubiera lanzado la convocatoria de 2020, este cuerpo habría desaparecido en la provincia», añade.
Los datos facilitados por la Dirección Provincial de Educación de León señalan que 43 de los catedráticos dan clases en centros de la capital leonesa, mientras que los 19 restantes lo hacen en el resto de la provincia. Por especialidades, hay 9 de Lengua, 8 de Biología y otros tantos de Inglés, 7 de Geografía, 5 de Educación Física, 3 de Matemáticas, 2 de Física y Química y el resto se reparten entre las demás asignaturas, tanto de Orientación como de materias más técnicas o de Formación Profesional. «Ser catedrático es una cuestión meramente profesional, un profesor que dinamiza los departamentos, que mejora las programaciones o realiza actividades», incide Ricardo de Dios, para criticar que desde la Consejería de Educación no se valora al profesorado «porque a pesar de que Castilla y León tiene los mejores niveles educativos en Pisa no se reconoce la labor docente» ni con incentivos económicos ni de promoción, como serían las propias cátedras. «No se puede soslayar la responsabilidad del excelente profesorado en este éxito y, como consecuencia, estamos convencidos de que se debe recompensar la tarea eficaz con la posibilidad de la promoción profesional a la que cualquier funcionario tiene legítimo derecho en forma y fondo adecuado, ofertando una cantidad suficiente de plazas y premiando generosamente el trabajo diario en el aula, siquiera para evitar una situación tan cercana al maltrato laboral como la que actualmente sufre el colectivo docente», precisan desde Aspes.
«Lo ideal sería que un 30% de los profesores fueran catedráticos, pero eso es una utopía, la misma que la interinidad baje al 8%», destaca el profesor de Aspes, quien recuerda que el esfuerzo económico, el incremento salarial para la máxima categoría docente no supone un gran esfuerzo para la administración, ya que no llega a los 300 euros.