National Geographic descubre el pueblo de León con tres joyas que son Patrimonio de la Humanidad
En el corazón del Bierzo, la 'pequeña Compostela' es un destino imprescindible para los amantes de la historia y los peregrinos del Camino de Santiago

León esconde entre sus montañas paisajes únicos que envuelven una provincia muy atractiva, llena de joyas, como la "pequeña Compostela", un lugar idílico para National Geographic, que ha vuelto a fijarse en León.
Villafranca del Bierzo ha sido seleccionada por esta publicación como un destino imprescindible para los amantes de la historia y los peregrinos del Camino de Santiago. Este pueblo, enclavado en la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses, donde confluyen los ríos Burbia y Valcarce, combina un rico pasado como fortaleza romana y escenario de batallas durante la Reconquista con su papel como lugar de descanso para los caminantes de la Ruta Jacobea. Según una leyenda local, su origen se remonta a pastores que, guiados por una vaca blanca en medio de un temporal, encontraron en este valle un lugar ideal para establecerse.
El recorrido por Villafranca puede comenzar en su Plaza Mayor, coronada por la Casa Consistorial y el Teatro Villafranquino Enrique Gil y Carrasco, un lugar perfecto para disfrutar de un vino local, famoso en la provincia. Desde allí, la Calle del Agua invita a explorar un conjunto de edificaciones barrocas, tanto religiosas como civiles, que en su día fue el corazón comercial y artesanal del pueblo. El barrio de los tejedores, con su legado textil, añade un toque histórico al paseo.
Entre los atractivos destacados está La Alameda, un jardín romántico de 1882 con la fuente conocida como "la Chata", procedente del Monasterio de Santa María de Carracedo, y el castillo-palacio del siglo XVI, una imponente construcción de mampostería con cuatro torreones que domina la villa, destaca National Geographic.
Sin embargo, son los tres templos declarados Patrimonio de la Humanidad por su vínculo con el Camino de Santiago Francés los que capturan la atención. La iglesia de Santiago Apóstol, de estilo románico tardío (1186), acoge a los peregrinos con su emblemática Puerta del Perdón, donde los enfermos podían obtener el jubileo mediante oración y confesión. La Colegiata de Santa María, reconstruida entre los siglos XVI y XVIII bajo el diseño de Gil de Hontañón, fusiona el gótico tardío con elementos renacentistas y barrocos, destacando su retablo neoclásico y la Silla Abacial con el motivo del "Buen Pastor". Por su parte, la iglesia y convento de San Nicolás el Real, del siglo XVII, resguarda el Cristo de la Esperanza y un claustro barroco de gran valor arquitectónico.
Otro punto de interés es La Anunciada, un edificio de inspiración italiana erigido sobre un antiguo hospital de peregrinos, con un retablo principal que combina columnas salomónicas y relieves de la Anunciación, el Nacimiento de Cristo y los Desposorios de Santa Catalina. Villafranca del Bierzo, con su atmósfera de museo al aire libre, invita a caminar, descansar y sumergirse en siglos de historia.

Así es Villafranca del Bierzo

Así es Villafranca del Bierzo

Así es Villafranca del Bierzo

Así es Villafranca del Bierzo

Así es Villafranca del Bierzo
