Desastre ecológico por unos trabajos en Villabalter
La obra para convertir en un camino de zahorra una senda de tierra acaba con una colonia de abejarucos, unas aves protegidas

Doce abejarucos en la senda afectada el 21 de mayo. Ejemplares tras la obra.
Las obras para transformar una senda de tierra de Villabalter situada al lado del campo de fútbol en un camino de zahorra provocaron ayer un «desastre ecológico», según denuncian, al haber afectado a la colonia de 60 abejarucos que vivían allí. Los trabajos requirieron el uso de una máquina cedida a la pedanía por la Diputación provincial y, aunque el operario que la conducía «fue advertido» por defensores medioambientales que documentan estas aves, «pasó por encima de ellos», indican. Estos pintorescos pájaros de colores están protegidos por las leyes de biodiversidad y por la Directiva 2009/147/CE de Aves de la UE. Alterar su hábitat requiere antes un estudio de impacto ambiental.