El nuevo radar de Eras, a capricho del alcalde de León: con alevosía y sin informe de Policía Local
El dispositivo ya sanciona desde el día 19 de junio en una zona de erial limitada a 30 por hora

El radar de Eras amaneció pintado de blanco para inutilizar el foco de las sanciones.
Ninguna de las premisas se cumplen. Ni hay informe de la Policía Local que avale la elección por la alta siniestralidad o los atropellos. Ni se ha dado publicidad desde los canales propios del Ayuntamiento de León, «como se hace con todos los radares fijos y móviles», de acuerdo a las explicaciones que daba el equipo de gobierno de José Antonio Diez en las anteriores ocasiones. Esta vez, la localización del nuevo cinemómetro, en la prolongación de Padre Isla, frente al centro deportivo de Eras de Renueva, en un tramo sin ni siquiera viviendas, responde tan sólo a la decisión trasladada desde Alcaldía, que a su vez se amparó en una supuesta petición vecinal. No hay más. Pero la cámara ya multa en este punto vial, limitado a 30 kilómetros por hora, a la entrada de la ciudad, desde el pasado 19 de junio, con alevosía, sin que haya habido aviso alguno.
El nuevo radar, que amaneció la mañana del pasado sábado con pintura blanca para tapar la óptica, no tiene más aval que la decisión del alcalde. La Policía Local, que en las anteriores ocasiones había amparado el emplazamiento con datos objetivos sobre atropellos o accidentes, esta vez se ha limitado a asentir ante la propuesta llegada desde arriba, con apenas observaciones en la zona. La orden la sustenta Diez, responsable del cuerpo policial, que a su vez expuso que se debe al compromiso alcanzado con los vecinos de Padre Isla.
Se desconoce con qué vecinos. No sólo por el hecho de que el radar quede en la falda de un descampado, sin edificicaciones siquiera, ni pasos de peatones desde la rotonda del cruce de Mártires de Somiedo y la carretera de Carbajal hasta las primeras casas, donde antes se localizaba el antiguo 18 de Julio. No se sabe a qué vecinos apuntar la petición, en ausencia de una asociación que represente la zona, que queda entre las lindes de los colectivos de San Esteban y Eras.
La petición, como se vende desde el gobierno de Diez, se recibió durante la obra de reurbanización del último tramo de Padre Isla. Aunque no se entiende porque esta actuación urbanística ya lleva implícita la limitación de la velocidad a 10 kilómetros por hora desde el cruce de Cruz Roja hasta el último edificio. A partir de ahí, los vehículos toman velocidad de salida hacia la carretera de Carbajal, mientras que los conductores que vienen en sentido contrario todavía arrastran la inercia del tramo en el que se pasa de 50 a 30 por hora.
Este escenario hace que el emplazamiento sea visto como una decisión con afán recaudatorio, como ha expuesto incluso UPL. Los leonesistas exigen a Diez que se cambie el radar, que tiene ahora la otra carcasa, vacía pero dispuesta para acoger el mecanismo de sanción, en la calle Joaquín González Vecín, frente al cruce del colegio de los Jesuitas y la Facultad de Educación.
El criterio de siniestralidad y atropellos, que avalaba los anteriores emplazamientos, no existe esta vez en un punto con afán recaudatorio
Los cambios entran dentro del contrato por el que Kapsch, antigua Telvent, recibe 588.210 euros al año, a mayores de los cuales percibe incentivos si se superan las 600 multas mensuales en el radar, a razón de 2,5667 euros por cada una. Esta condición hizo que en la avenida Real del Ejido se alcanzaran las 3.195 adicionales en apenas cinco meses.
Más multas, aunque por debajo de las 262 que se llegaron a apuntar en las primeras semanas en el emplazamiento del cruce de Oteruelo, se esperan ahora en Eras. La caja volverá a subir tras la bajada en la última localización, en la calle San Juan de Sahagún, en La Palomera, donde se había trasladado en mayo de 2023. El bajo número hizo que ya en febrero de 2024 el gobierno de Diez planteara llevarla a su actual emplazamiento.
Sin publicidad
En este tiempo, el equipo de comunicación de Diez no ha dado foco a este nuevo radar. El estreno esta vez ha prescindido del compromiso anterior. No se han utilizado las redes sociales, como sí hizo con el traslado a San Juan de Sahagún.
Con más énfasis se publicitó incluso el anterior cambio. Después de una noticia de este periódico que adelantaba que la nueva ubicación estaría en la avenida Real del Ejido, el grupo municipal socialista se despachó el 8 de octubre de 2020 con un tuit en el que ironizaba con que la información no era «correcta, por ser suaves». «El Ayuntamiento no tiene previsto este cambio y no hará ninguna modificación en los radares sin avisar. En fin», se apuntaba en la publicación, enlazada a la web de Diario de León.
Frente a este intento de desmentido, apenas un mes después, el 13 de noviembre de 2020, el twitter oficial del Ayuntamiento de León, gestionado por el equipo de Diez, colgaba otro mensaje en el que aclaraba que «el radar de la avenida Real» no estaba «operativo aún» ya que se encontraba «en periodo de pruebas».
«Avisaremos por este y otros canales públicos cuando esté funcionando, como se hace con todos los radares fijos y móviles», publicitaban. Esta vez no se ha hecho, mientras el fogonazo sorprende a los conductores en Padre Isla desde el día 20.