Diario de León


Los proyectos urbanísticos de León, en riesgo por la tarifa de la CNMC

La nueva tasa hará huir a empresas al no ajustarse a la realidad y ser peor que la de los países vecinos. La limitación regulatoria, desalineada con la política energética, frena la inversión

La calidad de las redes de suministro se verá afectada por el menor coste para su mantenimiento.

La calidad de las redes de suministro se verá afectada por el menor coste para su mantenimiento.dl

Pilar Infiesta
León

Creado:

Actualizado:

La nueva propuesta tarifaria sobre el suministro energético de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) pone en jaque el futuro de importantes desarrollos urbanísticos en León, ya que muchos de ellos no disponen de un acceso cercano a la red de transporte eléctrico, lo que obliga a sus promotores a realizar costosas infraestructuras para garantizar el abastecimiento. 

En concreto, electrificar estas zonas supone un coste estimado de 350 euros por kilovatio (€/kW), pero la CNMV establece en su nueva circular un umbral máximo de 250 €/kW y lo que exceda esa cantidad no lo abona. Cien euros por kilovatio de diferencia que hace que muchos de esos desarrollos no sean viables económicamente y pone en peligro inversiones clave para el crecimiento urbanístico no solo de la provincia, sino de toda la comunidad autónoma. 

«Estamos ante un bum de demanda eléctrica por una avalancha de proyectos para abrir call center, electrolineras, nuevas empresas y viviendas, pero la CNMC no se cree ese escenario de crecimiento y mete un límite en la retribución financiera por encima del cual quien quiera conectarse, no lo va a pagar. Las empresas ven que esa postura no está alineada con la realidad y se replantean su inversión», explica el ingeniero industrial y experto en asesoramiento energético Óscar Barrero. Por eso cree que la falta de planificación en la red de transporte y las nuevas limitaciones regulatorias pueden frenar el desarrollo urbanístico y económico de territorios como CyL. De modo que la nueva normativa de la CNMC sobre la retribución de las redes eléctricas para el periodo 2026-2031 ha encendido todas las alarmas en el sector industrial y de vivienda.

La tasa propuesta del 6,58% está alejada del 7,5 que piden las empresas y se sitúa muy por debajo de los niveles europeos, lo que compromete la inversión en redes eléctricas y por lo tanto la electrificación y el desarrollo económico del país. Por otro lado, el nuevo modelo retributivo basado en un valor máximo de inversión para nuevas conexiones (€/kW) provoca que alguna demanda no podrá ser conectada. 

Crítico con la medida, Barrero subraya que el aumento de costes podría generar una paralización en el inicio de nuevas obras. «No se trata solo de un sobrecoste, sino de un factor disuasorio para la inversión en vivienda nueva y asequible. El cálculo técnico que realiza la CNMV deja la retribución financiera muy por debajo de lo que hacen países vecinos y el riesgo es que una empresa grande en vez de meter un euro en España decida hacerlo en Francia, que retribuye el 7% o Alemania, que da el 7,01%». 

Fuentes del sector creen que esta circular puede «matar» a la economía española «al reducir el atractivo inversor justo cuando se necesita triplicar el ritmo de inversión para cumplir los objetivos climáticos. De hecho, hoy la banca de inversión tilda de decepcionante la propuesta». Adicionalmente el coste máximo de inversión reconocida por cliente, que se establece en 257 €/kW (muy por debajo del coste medio actual de la red, 375 €/kW) va a dejar fuera a muchos proyectos industriales, de vivienda o de electrificación del transporte, a todos cuyo coste de conexión supere ese máximo. 

Entre 2020 y 2024 se rechazaron más de 100 GW de solicitudes de conexión por falta de capacidad en la red. Esto paralizó proyectos industriales, renovables y de electrificación valorados en más de 100.000 millones de euros. Estiman que la incoherencia entre la saturación de la red (85% de los nudos del país no tiene capacidad, cerca 90% de los nudos de CyL) y las limitaciones a la inversión para conectar nueva industria supone mantener a la red eléctrica como un freno del desarrollo económico. 

Las propuestas de la CNMC lejos de solucionar esto, ahuyentan inversión (a países con mejor retribución o donde el reconocimiento de costes no dependa de un valor muy por debajo de los costes). Óscar Barrero ve «muy significativo» que más de 70 asociaciones empresariales, sociales y de vivienda —que representan a unas 200.000 empresas— hayan sellado un manifiesto para urgir soluciones ante el riesgo de colapso si no se revisa la circular. «La falta de inversión y mantenimiento puede provocar fallos en el suministro, especialmente en zonas industriales y rurales, generando una brecha territorial y social, a parte de ser desincentivador. Es como si tengo muchas compañías aéreas queriendo volar desde el aeropuerto de León y las autoridades están barajando cerrar una terminal. Oiga, si lo que necesitamos es construir otra terminal a mayores». 

Además, el apagón del pasado 28 de abril, que dejó sin luz a millones de personas en España y Portugal durante horas, evidenció la fragilidad del sistema eléctrico. La transición energética exige una red robusta y flexible que facilite la integración de renovables y garantice la seguridad operativa ante escenarios de alta generación variable. «Recortar en costes reconocidos de operación y mantenimiento no parece que vaya encaminado a conseguirlo», matiza. 

La tarifa de la CNMC va en contra de la calidad. La Comisión Europea estima que entre el 40% y el 55% de las líneas de baja tensión superarán los 40 años en 2030, mientras su longitud solo ha aumentado un 0,8%, lo que evidencia ese deterioro. 

Y la circular no ayuda, al reducir un 36% los costes de mantenimiento reconocidos. 

El sector entiende que la saturación de la red impide la instalación de fábricas, centros de datos y otras infraestructuras clave. España aspira a convertirse en un hub digital europeo, pero el grueso de nudos carecen de capacidad disponible, lo que frena la electrificación, encarece la energía y resta competitividad frente a países con redes mejor financiadas. 

Inciden en que la electrificación es clave para la competitividad, la seguridad energética y los objetivos climáticos de España y Europa. «Sin redes robustas y bien financiadas, la electrificación masiva es inviable». No se atraerán industrias nuevas y se impide modernizarse a las que existen, condenando su futuro.

Temor a quedar fuera de la carrera tecnológica y de perder liderazgo

La circular contradice las orientaciones del Ministerio para la Transición Ecológica en cuanto a la tasa de retribución (fomentar la electrificación, atraer capital y no incentivar los combustibles fósiles) y con la propuesta de elevar los límites de inversión un 62% para anticiparse a la electrificación. 

«De nada sirve que el Gobierno anuncie un incremento de inversiones en infraestructura eléctrica para conectar a las industrias y que la CNMC limite el maximo coste de inversión por cada nuevo cliente dejando a muchos fuera», estima el experto Óscar Barrero. La mayoría de los pueblos y zonas rurales de España no tendrían luz si estas reglas llegan a aplicarse con anterioridad porque sólo se querría invertir en la ciudad.

De hecho, la nueva propuesta de la CNMC sobre la retribución de las redes eléctricas amenaza con agravar la brecha territorial en España. Al limitar las inversiones en distribución, especialmente en zonas con menor densidad de demanda, se corre el riesgo de que el mundo rural quede lastrado por la falta de infraestructura eléctrica adecuada y al limitar la inversión en zonas donde la conexión es más costosa, se excluye a consumidores vulnerables y territorios periféricos.

Sin una retribución adecuada, no se podrán desplegar tecnologías clave como el almacenamiento, el hidrógeno verde o la digitalización de la red. «LLevo 23 años y no había visto algo así. España corre el riesgo de quedar fuera de la carrera tecnológica y de perder liderazgo en la transición energética», opina.

tracking