Investigan si drogaron a una psicóloga para obtener sexo en un congreso de León
Las pruebas revelan que fue convencida por un compañero para tomar 'cristal' con la bebida

La Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, en Vila Benavente.
Una psicóloga de un conocido hospital de Madrid denuncia haber sido drogada con MDMA (cristal) durante la celebración de un Congreso de Psicodrama en León en octubre del 2022 y apunta a que el supuesto autor de los hechos es un subordinado suyo, que también se desplazó a la cita y que reconoce la existencia de las relaciones sexuales, pero que asegura que fueron consentidas.
En la denuncia la víctima relata que conoció al sospechoso en septiembre de 2020 en el hospital y que, a finales de ese mismo año, la escribió por WhatsApp intensificando la relación de amistad de forma progresiva aunque notaba que «se metía mucho» con ella.
Con motivo de un congreso de Psicodrama que se celebraba en León, decidió acudir con unas compañeras; el investigado también se apuntó al congreso aunque en un principio tenía pensado ir a un hotel, pero, posteriormente, con la excusa de que era muy caro se juntó con sus compañeras en un apartamento alquilado.
La noche del 22 de octubre de 2022 estaban bebiendo en una discoteca cuando el sospechoso la ofreció, como en una pequeña bolsita una sustancia blanquecina como cristales, que decía que era MDMA, preguntando ella que como se consumía y contestando él que chupando el dedo, impregnándolo en los cristales y volviendo a chuparlo. Declara que, recuerda que el acusado le ofreció unas cinco o seis veces la referida sustancia y que, además él también consumía. Dice que, según transcurría la noche la amiga de la víctima tenía que quitarle las copas a ella, ya que había consumido bastante alcohol y no paraba de pedir más, llegando al punto de decidir llevarla a casa entre la amiga de la víctima y el acusado porque ella apenas se tenía en pie.
RECUERDOS VAGOS
Refiere también en la denuncia que, tiene recuerdos de que hablaba, pero no sabe con quién ni de qué. Asegura que, una vez en la casa, recuerda que se encontraba en el sofá; que, la pusieron una manta y que la dieron que, estaba fatal y pidió ir al Hospital aunque el acusado dijo que no tenía importancia. Reseña también que recuerda que la amiga de la víctima dijo al acusado «esto es abuso de poder»; que, lo siguiente que puede recordar es que se encontraba en su habitación metida en la cama con el acusado, este encima, ambos desnudos y manteniendo relaciones sexuales, cree que vía vaginal y cree que eyaculó, no sabe dónde.
En la denuncia explica que, al finalizar el acusado la preguntó «¿te has tomado la pastilla?», contestándole que sí; que tiene un flash que mientras mantenía relaciones sexuales el acusado la muerde por la zona de la clavícula, gritando y apartando al mismo, pero él continuó igualmente; que, también le viene a la cabeza que la cogió fuertemente del cuello, haciéndola daño, aunque sin dejarla marcas. Dice que, no sabe cómo, pero se quedó dormida y después se levantó desnuda y observó que el acusado estaba en su cama, no recuerda si también desnudo, que, buscó su pijama, lo encontró, se lo puso, fue al servicio y se volvió a acostar.
También reseña que, sobre el medio día, se despertó con muchísima resaca, y el acusado, que todavía estaba en su cama, hizo referencia «a la cogorza que se había enganchado y que estaba muy graciosa». Las testigos refieren en la denuncia que el sospechoso les parecía un «personaje turbio».
Como las versiones son contradictorias, no se ha tomado ninguna medida contra el sospechoso, que sigue en libertad.