Precaución en las carreteras de León por bancos de niebla y heladas esta Nochevieja
La visibilidad se reduce en la A-66 y la A-231 en una jornada de Nochevieja marcada por heladas generalizadas

Heladas y niebla en una imagen de archivo en León
León despide este miércoles 31 de diciembre de 2025 con un ambiente gélido y complicaciones en sus carreteras a causa de la niebla. Según la información de la Dirección General de Tráfico, la visibilidad es muy reducida en dos tramos principales de la red leonesa: la autovía A-66, desde el kilómetro 160 en Ardón hasta el 205 en San Cristóbal de Entreviñas, y la A-231, entre Villacelama y el límite con la provincia de Burgos en Citores del Páramo. Esta situación de nubosidad baja y brumas se concentra especialmente en la meseta, donde la niebla puede ser engelante, mientras que en las zonas de montaña predominarán los cielos poco nubosos o despejados.
En cuanto al estado de los termómetros en la provincia, el frío es el gran protagonista de esta Nochevieja con heladas generalizadas. Las temperaturas máximas irán en descenso mientras que las mínimas se mantienen con pocos cambios, provocando heladas generalizadas de carácter débil a moderado. La previsión para los municipios leoneses muestran valores bajos: Villablino alcanzará -4 grados y una máxima de 9, Astorga entre -2 y 6 grados, León capital oscilará entre -1 y 6 grados mientras Ponferrada registrará una mínima de 0 y una máxima de 8 grados. En general, las temperaturas máximas en la provincia experimentan un descenso respecto a jornadas anteriores, acompañadas de vientos flojos y variables.
Más allá de los límites provinciales, la situación anticiclónica afecta a toda la comunidad de Castilla y León, manteniendo bancos de niebla persistentes que también dificultan la circulación en la A-1 en Burgos, concretamente entre Pardilla y Villamanzo, y en la N-601 en Valladolid, entre la capital y Medina de Rioseco. Esta estabilidad atmosférica se traduce en un tiempo seco pero muy frío en toda España para cerrar el año, con descensos térmicos que son especialmente notables en las zonas de depresión y en el nordeste peninsular.