León y San Andrés «coserán» sus fronteras al desbloquear 60 hectáreas
El plan completará el eje Ordoño, Orozco, Alfageme para conectar el centro de León con Trobajo. El nuevo polo estratégico vertebrará las empresas del Camino de la Raya

Diez, Suárez-Quiñones y Caurel, en la firma del protocolo del Plan Regional que desarrollará el Camino de la Raya.
El urbanismo del área metropolitana de León dio ayer un paso definitivo para eliminar una de sus «cicatrices» más antiguas. Una gran barriga de 600.000 metros cuadrados entre León capital y San Andrés del Rabanedo difícil de encajar hasta ahora por las diferencias en los ordenamientos urbanísticos de ambos municipios.
Para integrar el planeamiento y 'tirando' de la herramienta «ágil» que permite la Ley de Ordenación del Territorio de CyL, ayer se firmó un protocolo de colaboración entre los dos ayuntamientos y la Junta para impulsar la redacción y tramitación de un Plan Regional de reordenación del ámbito del Camino de la Raya.
La intención es definir los espacios residenciales, generar un área de interés industrial conectada con el Parque Tecnológico, mejorar la movilidad e integrar elementos históricos que hasta ahora estaban «atrapados» en tierra de nadie, como la Presa del Bernesga, que se pondría en valor con sendas verdes a cada lado; la traza romana a Astúrica Augusta o el Camino de Santiago, que se despejará de camiones, desviándolos por un vial estructurante hacia la N-120, saneando así el entorno de las pedanías de Armunia y Oteruelo.
La firma no solo representa un acuerdo administrativo, sino que se convertirá en la llave para liberar con ayuda del Ejecutivo autonómico esas 60 hectáreas de suelo estratégico que, hasta ahora, permanecían en un limbo de descoordinación entre ambos municipios.
El Plan Regional, de naturaleza «absolutamente transformadora», según lo definió el consejero de Vivienda, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, busca crear un polo industrial estratégico capaz de conectar y vertebrar las zonas donde se ubican ya empresas en el Parque Tecnológico de León, las que se instalarán en la ampliación y las que funcionan en Trobajo del Camino.
Para ello, se plantea ordenar el vacío territorial que existe entre estos enclaves y los sectores de suelo urbanizable. El alcalde de León, José Antonio Diez, precisó que el plan posee cuatro años de vigencia.
El punto más ambicioso para el tráfico urbano es la culminación del eje que conecta la prolongación de Ordoño II, que tras cruzar el Bernesga y atravesar el sector de la antigua Azucarera, conectará a través de la calle Orozco con la zona de Alfageme, en Trobajo del Camino.
Esta arteria se convertirá en la alternativa real a la saturada avenida de Párroco Pablo Díez, permitiendo una fluidez peatonal y de vehículos ligeros que hasta ahora se veía truncada por solares sin urbanizar y naves en desuso. La alcaldesa de San Andrés, Ana Fernández Caurel, destacó que la iniciativa será «importante para la salida de mercancías y personas y para potenciar un eje de empleo».
La presa del Bernesga y la traza de la calzada romana actuarán como ejes vertebradores de las zonas verdes que esponjarán este nuevo polo de desarrollo.
Por su magnitud y características, el Plan Regional del Camino de la Raya se configura como una actuación de interés autonómico y de carácter supramunicipal, que trasciende el ámbito local y refuerza la cooperación entre administraciones para impulsar un «modelo de desarrollo territorial más competitivo, ordenado y sostenible», apuntaron, y una planificación territorial orientada al interés general.