El avance del puente de Adif sacude a las viviendas en Trobajo del Cerecedo
Los vecinos reclaman la intervención de las administraciones para catalogar los daños en viviendas. Los propietarios remiten a grietas en las fachadas y bovedillas estalladas en los inmuebles

Estado actual de la obra del puente sobre la vía del AVE en Trobajo del Cerecedo.
Era pleno verano cuando los vecinos de Trobajo del Cerecedo elevaron las primeras quejas por las molestias que les causaban las obras en la pasarela que cruza las vías en los ramales ferroviarios que dan acceso a León; el puente que acorta distancias en el acceso sur de la ciudad está en un proceso de derribo y reconstrucción que ya alcanza los 15 meses desde que Adif cortó el paso para rehacer la estructura. Ya es primavera en la segunda vez que los vecinos de Trobajo del Cerecedo elevan las quejas por las consecuencias de la obra en sus viviendas, esta vez con traslado al papel de un relato de daños y perjuicios en los inmuebles que tiene por hogar, sujetos a la primera esquina con el mediodía en el límite de la nueva construcción. Hay un ruido de forno y quejas en esta localidad del perímetro urbano de la capital leonesa que ha ganado cuerpo a la vez que crecían los desperfectos; las grietas en las paredes exteriores, en la fachada, y las bovedillas que caen como cáscaras de huevo roto mientras el martilleo sobre el hormigón y el pilotaje ganó terreno sobre la brecha abierta en canal en esta zona de entre vías. Los afectados no están por labor de abandonar la queja y la consecuencia de los daños; por eso ya está remitido un escrito a Adif, el organismo que administra la estructura ferroviaria, promotor y pagador de la obra de reforma íntegra del puente; escrito con copia al Ayuntamiento de León, sección urbanismo, para que tomen cuenta de la denuncia y dispongan el peritaje que precisa la intervención oficial para tratar de restañar el estropicio; copia, a la vez a la sección Fomento de la administración autonómica en la delegación de León, con el mismo fin por lo que afecta a sus competencias en la salvaguarda de los intereses particulares ante un daño derivado de una obra pública. La primera queja por el derribo del puente llegó con motivo del estruendo que la intervención ejercía en el entorno. Los vecinos del entorno trasladaron su inquietud porque con el golpeo persistente sobre los mazacotes de hormigón que sujetaban el puente, lo que quedaba del puente, temblaban hasta las viviendas más próximas a este punto de obra. A tenor de las quejas de los vecinos y propietarios, que se han encontrado los cascotes en el interior de sus viviendas, el meneo no se cortó cuando terminó el proceso de molienda de los mazacotes de hormigón del viejo puente. La inyección en el encofrado del nuevo puente, los pilotes, señalan los vecinos, ha empeorado la situación para esos edificios colindantes; tres números de esa demarcación urbana aglutinan la amplia mayoría de los daños que se señalan en esta denuncia mientras se espera la intervención de las autoridades y los técnicos para evaluar todas las consecuencias, sus causas y la reparación. En esto deriva la fase final de la reconstrucción del puente que une la carretera de Zamora con el interior de Trobajo, por un paso elevado que salva las vías del tren convertido en la primera ronda sur de la capital leonesa, que abrió una diagonal al área de Onzonilla desde lo que entonces eran carreteras que parecían secundarias y terminaron encumbradas en arterias estratégicas para el mediodía de la ciudad. El puente del Cerecedo responde a las soluciones permeables al ferrocarril en la horma de la alta velocidad; pendiente de cumplir desde 2015, cuando el primer tren cruzó el ecuador de la meseta castellana al norte Valladolid y entró en la capital leonesa bajo la visera de los viejos pontones que alumbraron hace más de medio siglo la última eclosión ferroviaria que aportó desarrollo a la provincia leonesa. Entonces, los inmuebles con las bovedillas hechas añicos no eran ni proyecto.

Vista del linde de la obra con un inmueble.