Educación no convence y las familias mantienen la guerra del bilingüismo en León
Los que han optado por el itinerario completo en español ya han presentado nuevas quejas

Un docente en una clase de un centro bilingüe.
La crisis del bilingüismo para acceder a la ESO se mantiene abierta. Las familias que optaron por el itinerario no bilingüe en el colegio La Granja no cejarán en su batalla y ya han comenzado a remitir escritos a la Dirección Provincial de Educación después de que ésta decidiera aplicar de forma estricta la normativa tras el giro anterior dado el 24 de abril.
«Tiene que prevalecer la puntuación objetiva», reclaman las familias no bilingües, para incidir en que el bilingüismo, como tal «no aparece en el baremo». «No vamos a dejar de pelear, desde el momento en el que pone que no prioriza, por qué se ha derivado a esa interpretación, sólo se entiende que sea para que se mantenga el bilingüismo», señalan.
La guerra abierta entras las familias que han conseguido que el bilingüismo sea una opción en La Granja y apostaron por él y los que se mantienen en el itinerario bilingüe ha provocado movimientos en Educación que, tras un cambio inicial en la tipificación del Lancia —el instituto de la discordia porque es el que más demanda tiene de los que adscritos al colegio— , ha tomado la decisión de aplicar de forma «literal» la normativa que rige el proceso de admisión. De este modo, el alumnado que marque la casilla del bilingüismo, que da prioridad en el acceso a la ESO, deberá continuar estudiando en este itinerario. Es decir, no se podrá marcar bilingüe para acceder y después escoger el itinerario completamente en español.
Esta es una de las triquiñuelas que hacen las familias para optar al Lancia, ya que el itinerario bilingüe, a medida que crecen los cursos de la ESO va perdiendo adeptos de forma tradicional hasta llegar al Bachillerato, ya que finalmente la selectividad es en español.
Las familias bilingües también reconocen que existen trucos para acceder al instituto. Además de indicar bilingüe y después no estudiarlo, otras, tras rechazar el bilingüismo durante la Primaria, lo vuelven a coger en sexto, el último curso, para poder entrar al Lancia con la prioridad que da este itinerario, tal y como reconocen los dos bandos.
«Si se puso en opcional, algún beneficio tiene que tener, porque si no nadie se matricularía en bilingüe», precisa uno de los padres que ha apostado por este itinerario y quien reclama a la Junta que si se hace algún cambio de cara al próximo curso —algo que Educación no descarta en su último comunicado a las familias— para evitar los problemas que han surgido durante el actual proceso de matrícula, que lo hago en tiempo y forma para que las familias lo sepan antes de matricular a sus hijos en sexto. «De haberlo sabido en este curso, seguro que hubiera afectado a la matrícula en el último curso de Primaria», añade.
Las familias bilingües están con el último cambio «de acuerdo a medias» e inciden en que lo importante no es la etapa de Primaria, «es la ESO», por lo que reclaman que aunque en primero de Secundaria se tenga que estudiar varias materias en inglés, en función del resultado y el gusto del alumno, se pueda cambiar en los siguientes cursos «si no funciona» o convence al estudiante.