Carta a Salva, el 'vaga mundos' desaparecido que ha vuelto a las calles de León
Un lector relata el reencuentro con el transeúnte que perdió de vista durante 22 meses temiéndose lo peor. Ahora sabe que Salvador ha estado 22 meses convaleciente. Ahora ha vuelto a la Inmaculada, donde todos los días lee el Diario de León

Mendigo en una imagen de archivo.
Cuentan, que alguien vio esbozar una sonrisa a la Virgen de la Inmaculada... Y es que no es para menos.
Como si de un milagro se tratara, el hombre al que un lector de este periódico dedicó unas emotivas palabras, en diciembre de 2024, por su ausencia durante mucho tiempo en la inmediaciones de esta céntrica plaza, pasó ante ella.
Es un día normal, víspera de la festividad del día internacional del trabajo, cuando a las 22:10 de la noche, este lector recibe una inesperada llamada de una amiga, que asegura haber visto a Salva. El hombre al que tanto habían echado de menos por el barrio.
“Vístete y baja” fueron las palabras al otro lado de la línea, cuando le comunicaban, que Salva, había aparecido de nuevo.
Sin dudarlo un instante , y con el teléfono aún en la mano, casi incrédulo de lo que estaba escuchando, se calzó, y acudió a la calle Gran Vía de San Marcos de León, donde presuntamente se encontraba Salva.
Y es que no todos los días podemos contar cosas como estas.
El abrazo, sin dudarlo, fue entrañable, las lágrimas de sorpresa, mientras acudía al lugar, ya habían dejado hueco a la emoción del momento.
Tomaron café, charlaron, y hasta hubo algún momento de risas entre los tres, junto a esta amiga del lector, que le vio.
Estaba casi aún mejor, que la vez que decidió abandonar esta ciudad, no por deseo, si no más bien por motivos de salud.
22 largos meses de operaciones y recuperaciones diversas, todavía visibles en su pausado caminar.
Y sí, Salva estaba de nuevo en nuestro barrio.
Esta vez su bolsa del supermercado era mucho más ligera, apenas contenía un par de objetos personales, y alguna documentación...
Pero lo mas emotivo estaba aún por llegar, y es que en el momento del café y entre las risas contenidas y la charla del momento, este lector le dijo:
"Salva, te echábamos tanto de menos, que hasta decidimos enviar una carta a los medios, para ver si podríamos localizarte".
Y, sin apenas dudarlo, contestó, "lo sé Kike" , mientras buscaba en su bolsa, la copia del articulo que este le había dedicado.
Podría despojarse, de todas las cosas materiales que solo suponían para él una carga, pero de lo que no se desprendió fue de algo más grande, que no pesaba...