León diseña un modelo predictivo para frenar el agujero de los plantones a los médicos
Con 62.000 faltas a citas, el proyecto Noacude-26 aplica IA para anticipar qué pacientes no acudirán. Usa inteligencia artificial contra el fantasma de las consultas vacías y el sobrecoste sanitario

Dos pacientes esperan ser atendidos por el médico.
Nueve de la mañana. La enfermera sale de la consulta, mira el listado y llama a un paciente. Nadie responde en la sala de espera. No ha ido ni llamó por teléfono para anular la cita. En la gran mayoría de las ocasiones no existe una justificación detrás de esos silencios. El perfil de la inasistencia suele responder a la reflexión del usuario: «si no voy, tampoco pasa nada porque ya me encuentro mejor».
Sin embargo, detrás de esa aparente intrascendencia individual se esconde un problema sistémico crónico, porque con esa concatenación de pequeños descuidos cotidianos, se pierden decenas de miles de citas médicas al año en León, tensionan unas listas de espera ya de por sí saturadas y drenan valiosos recursos públicos.
Para atajar este problema, la respuesta ya no viene solo de los llamamientos tradicionales a la prudencia o de la imposición de multas disuasorias, sino de los despachos de investigación tecnológica del propio Hospital leonés. Detrás de las grandes cifras de la Memoria Científica del complejo asistencial, se esconden proyectos revolucionarios como Noacude-26, enfocado a la eficiencia pública en el sistema de salud de CyL.
Bajo el título oficial de «Modelo predictivo de inasistencia y plan de intervención para reducir el sobrecoste asistencial en Sacyl», esta investigación pionera se ha incorporado formalmente como una prioridad estratégica de la Dirección de Gestión de la sanidad leonesa. El proyecto está liderado por Enrique González Díaz, especialista en Obstetricia y Ginecología y actual coordinador de los Centros de Especialidad Periféricos (CEP) de León; con la colaboración directa de la doctora Elena Bollo de Miguel, especialista en Neumología y directora Médica del Hospital.
Mediante herramientas de análisis masivo de datos (Big Data) y algoritmos de inteligencia artificial, el equipo científico busca identificar patrones de conducta sociodemográficos y clínicos para predecir con exactitud qué pacientes tienen una mayor probabilidad estadística de no presentarse a sus citas programadas. Con estos modelos predictivos, Sacyl no se limitará a lamentar la consulta vacía a posteriori, sino que podrá diseñar e implementar planes de intervención temprana —como sistemas inteligentes de alerta, confirmaciones reforzadas o reasignaciones dinámicas de agenda— para minimizar al máximo los huecos. El fin último es reducir de forma drástica los tiempos en las listas de espera y amortiguar el grave impacto económico que el absentismo de pacientes causa en la sanidad pública de la comunidad.
Las dimensiones de la inasistencia en León justifican sobradamente la urgencia del proyecto de IA. Cada día laborable se pierden la friolera de 200 a 250 citas sanitarias. Un 7% corresponden a consultas médicas directas y un 6% a pruebas diagnósticas; un tiempo que para los facultativos sería «oro puro». Teniendo en cuenta los 249 días hábiles en los que se programa actividad asistencial ordinaria a lo largo del año, los plantones acumulados dejan un hueco desolador de 62.000 citas vacías anuales, que son oportunidades perdidas para la atención de otros usuarios que aguardan en las listas de espera y que obligan a los servicios de admisión a realizar constantes y complejas reprogramaciones de agenda.
Los datos en los centros periféricos
1-El CEP de La Condesa gestionó 135.364 citas, con 13.410 plantones. En consultas médicas especializadas, los ausentes sin aviso se elevaron a 7.089. El CEP de José Aguado tramitó 125.628 citas, 10.345 fallidas y 8.038 pacientes eludieron su cita médica. Se reprogramaron 40.868 peticiones de cita, 6.000 a solicitud expresa de los propios pacientes y el resto por necesidades institucionales, ajustes de agenda y permisos del personal.
2- Pruebas. La brecha también se traslada a las pruebas diagnósticas (ecografías, mamografías, RM o TAC). En La Condesa, el absentismo escaló un 13%, lo que significó que 5.308 usuarios dejaron plantados a los técnicos. En José Aguado el índice de inasistencia afectó al 7% de las citas: 2.524 perdidas.
3-Por servicios. El comportamiento de los pacientes varía en función de la especialidad médica a la que son derivados. Psiquiatría con un 14,49% registra el mayor porcentaje relativo de inasistencia del Hospital, seguido de Dermatología (11,08%). Oftalmología, con 1.490 que no acudieron (de 16.836 citados) fue el de mayor volumen absoluto de plantones, mientras Cirugía General y Digestivo (2,55%) tienen el menor.
4-Además de en primaria y en los centros periféricos, 9.500 pacientes plantaron al especialista en el Hospital en su primera consulta sin molestarse en llamar para cancelarla. El 7% de las 164.500 programadas.
El coste de mantener las consultas abiertas con personal médico, de enfermería y administrativo se calcula multiplicando las consultas vacías por las tarifas de los servicios de salud, que oscilan entre los 227,89 € para las primeras consultas de tramo 1 y los 179,81 € para las de tramo 3. De modo que los plantones en primeras consultas hospitalarias supusieron un gasto superior a los 2 M€, que equivalen a la compra de un acelerador lineal de última generación para enfermos oncológicos con menos radiación.