Los sindicatos piden que se mantenga la actividad y el empleo en Coto Minero
CC OO propone que Junta y Gobierno tutelen la liquidación para que sea viable.

Interior de Cerredo, la mayor mina interior del país que Victorino Alonso explotaba en Asturias.
La liquidación de Coto Minero Cantábrico (CMC) ya es prácticamente un hecho, a falta del auto oficial que deberá ser emitido por el juez titular del Mercantil Nº5 de Madrid, que ayer se reunió con los administradores concursales.
Los sindicatos esperan que, a partir de ahora, se busquen fórmulas para mantener la actividad con el fin de que algún empresario se interese por adquirir la compañía.
Así, la Federación de Industria de CC OO considera que el mantenimiento de la actividad minera y de los puestos de trabajo «deben ser una prioridad irrenunciable», además de una «gestión rigurosa y solvente». Por ello, pide que sean los gobiernos autonómicos y el Gobierno central quienes tutelen el futuro de las explotaciones «y buscar posibles alternativas viables», ya que las autonomías «son competentes en el otorgamiento de las concesiones mineras». El sindicato destaca en un comunicado que en CMC el aprovechamiento de todos sus yacimientos y reservas, «garantizan su solvencia y rentabilidad» por lo que consideran «muy acertado» que la gestión se lleve ahora desde el ámbito público.
Reclama así a la Junta y al Gobierno que «de manera inmediata y con carácter urgente se ponga manos a la obra para supervisar con rigurosidad todo el proceso».
«Las cuencas mineras no pueden permitirse la pérdida de un puesto de trabajo más ni la desaparición de un sector cuyo entramado genera un tejido industrial estable», afirma el sindicato que considera obligado «actuar ya». Apela a que son más de 800 familias las que dependen del «nuevo escenario» que se abre tras el proceso de liquidación de la compañía «tras un periodo de incertidumbre en el que el empresario Victorino Alonso trató de imponer mediante chataje laboral las condiciones más extremas de esclavitud» y que los empleados «se encuentran de nuevo al frente del abismo».
El sindicato critica la «inacción» de las administraciones públicas «que miraron para otro lado cuando deberían haber permanecido vigilantes», una circunstancia que, junto a la «voracidad demostrada por los gestores del grupo Victorino Alonso» han llevado a los mineros «a un futuro marcado por los impagos, la miseria y la desesperación».
Por su parte, el secretario confederal de Acción Sindical de USO, José Vía, estima que CMC podría salir a subasta en el plazo de un año y espera que para entonces la empresa tenga actividad «y se puedan interesar por el yacimiento de Cerredo tanto empresarios nacionales como internacionales», ya que «tiene una gran capacidad, una producción para 30 años y uno de los más importantes».
Aunque la confirmación de la liquidación aún no es oficial, los sindicatos esperan que el juez publique en breve la resolución, tras lo que se abrirá un periodo de alegaciones de 20 días. Una vez concluido, la compañía pasaría a manos de los administradores concurslaes, quienes iniciarían un plan de cierre con los representantes de los trabajadores.
Vía afirma que USO no presentará alegaciones ya que creen que este paso no supone el cierre del sector sino un cambio del empresario por los administradores. El líder sindical asegura que van a intentar continuar con la actividad y mantener negociaciones con los administradores para que se pueda llevar a cabo este objetivo «con el mayor volumen de trabajadores», aunque reconoció que será un «camino difícil» pero con «posibilidades».