David Álvarez, minero superviviente del accidente mortal en Cerredo: "Aún me cuesta dormir, me sobresalto mucho. Lo peor se lo llevaron los compañeros"
Primeras declaraciones de uno de los cuatro heridos en la tragedia de la mina de Asturias, tras ser dado de alta en el Hospital El Bierzo

El minero David Álvarez, durante su estancia en el Hospital El Bierzo tras resultar herido en Cerredo
Con la voz quebrada y el cuerpo lleno de heridas, tanto físicas como mentales, David Álvarez atiende al Diario de León tras salir del hospital comarcal del Bierzo, hace unas horas, doce días después de resultar gravemente herido en la explosión de grisú en la mina de Cerredo que mató a cinco de sus compañeros e hirió a otros tres.
Este lacianiego de 39 años de edad, natural del pueblo de Sosas de Laciana, lleva a sus espaldas 12 años en el sector, aunque solo unos meses trabajando para Blue Solving, concretamente desde septiembre del año pasado. Anteriormente estuvo trabajando en la mina La Escondida en la pedanía de Caboalles de Arriba, también en la explotación de Cerredo, pero con otra empresa. Y cuando se cerraron las minas se buscó la vida en otro trabajo, pero después “me dieron la opción de volver a la mina y de volver para el pueblo y volví”, aunque “por desgracia mira lo que me pasó”. David tiene claro que en su caso se ha sumado la experiencia y la fortuna y asegura que “si estoy vivo es gracias a la experiencia y la suerte fue no golpearme con la cabeza”, como explica con voz entrecortada.
De las heridas físicas, David habla de una cadera fisurada, los dos pies fisurados, al igual que dos vertebras, además de magulladuras y golpes por todo su cuerpo. Las heridas del alma para este superviviente de la tragedia de Cerredo ya son harina de otro costal. Le cuesta mucho más hablar de su estado psicológico. “Me cuesta dormir, me duele la cabeza, tengo que dejar una luz encendida, me sobresalto mucho”, explica este lacianiego, que de momento remarca que no quiere hablar “de lo que allí pasó aquel día”, aunque destaca que “me acuerdo de todo”. Según señala, “ya declaré lo que tenía que declarar y ahora no quiero hablar más de eso”. Son momentos imborrables y dolorosos, con un pensamiento fijo: “me acuerdo de mis compañeros, lo peor fue para ellos”.
David no quiere pasar la oportunidad de agradecer al personal del Hospital del Bierzo como le atendieron. “Me trataron muy bien, son gente muy profesional, y estoy muy agradecido con ellos” explica. Ahora queda una larga recuperación, por fin en casa, donde sigue necesitando ayuda para todo, contando con su pareja con la que convive.

La Guardia Civil entra en la mina de Cerredo para iniciar la investigación del accidente mortal

Imagen de archivo del interior de la mina de Cerredo, en Degaña

Familiares de los heridos y fallecidos por la explosión de la mina de Cerredo
