Tercera noche en vela (de fuego)
En el pabellón de La Bañeza, las lágrimas están contenidas y afloran a poco que se hable con la gente

Huele a fruta en el pabellón deportivo de La Bañeza. La gente refugiada por el peligro del incendio en sus pueblos acaba de cenar, un bocadillo y una fruta. Oigo aplausos y pienso que algún pueblo ha quedado liberado del acecho de las llamas y sus vecinos vuelven a casa. "A estas horas no nos van a dejar marchar", comenta Agus, una mujer que pasa sus vacaciones en Pinilla de la Valdería desde hace tres años, junto a su hermana, su cuñada y su sobrino. "No, los aplausos eran porque nos dieron chocolate", me aclaró sonriente.

La gratitud se palpa en el ambiente y también la entrega del voluntariado de Cruz Roja y Protección Civil. Con bolsas de basura van recogiendo los desperdicios de las mesas, mientras otros pasan la fregona.
"Nunca me había visto en una situación así, pero no puedo decir que esté mal. Nos evacuaron con tiempo, por precaución y nuestro pueblo no ha sufrido daños en las casas", señala esta mujer bilbaína.
Su 'experiencia', como ella la llama, está muy lejos de los dramas que ha conocido en ese refugio del polideportivo. El martes se abrazó a una mujer que lloraba por su casa quemada y a la madre, de cien años. Muchas personas lloraban esa tarde por el miedo a lo que pudiera pasar o por lo que ya había sucedido.
Las lágrimas están contenidas y afloran a poco que se hable con la gente. Angelina se las seca con un mohín en su boca. ¡Quién sabe lo que nos vamos a encontrar cuando volvamos", dice. Parte de lo que se ha perdido, además del Monte y las encinas, que quedaron como el suelo que pisa en el pabellón, ya lo vio. Toda la cosecha de cereal arrasada en Pinilla de la Valdería, una nave de ovejas abrasadas en Felechares de la Valdería... Las huertas, los animales domésticos, ¿Qué habrá sido de ellos?
La pregunta se oye en el exterior del recinto cuando el alcalde y la responsable de Cruz Roja les comunican, pasadas las diez de la noche, que aún no tienen el visto bueno para volver a casa. 'No tenemos ropa y llevamos tres días con el sudor' . '¿Qué pasa con nuestros animales, sin darles de comer?'
El alcalde explica que nadie está retenido allí, pero, por seguridad, no es aconsejable que vuelvan a casa antes de que los responsables del operativo lo autoricen. Pueden irse pero lo más probable es que la Guardia Civil les eche para atrás. El riesgo se mantiene en nivel 2 en la Valduerna.
La tarde ha sido complicada en Jamuz y se ha reavivado el fuego en Quintana del Marco. Han desalojado Castrotierra y otros pueblos, mientras los de Alija, entre otros, volvían a casa.
La gente se queja en voz alta de que hay gente en algunos pueblos... Pero en todas las conversaciones hay consenso. "Si no se hubieran quedado a ayudar en algunos pueblos, se hubieran quemado enteros", afirma José, otro vecino de Pinilla, muy enfadado con la Junta: "Nos ha dejado abandonados".
En Genestacio ni siquiera la presencia de vecinos impidió que se quemaran algunas casas, en Palacios de Jamuz la estampa del fuego es dantesca...
Ha sido un incendio descomunal. Más de 38.000 hectáreas quemadas entre Zamora y León. El incendio de Molezuelas de la Carballeda / Castrocalbón pasará a la historia como uno de los más grandes, sino el que más , y virulentos de la historia. "Se reproducía en bucle, nunca habían visto una cosa igual", comenta el alcalde de La Bañeza.
El cambio climático, la mano humana, las condiciones atmosféricas... Las causas se determinarán en las investigaciones, pero se tiene la impresión de que se dieron todos los ingredientes para el cóctel molotov de dimensiones descomunales, incluida la exhuberante vegetación de un año muy lluvioso y que 'a los fuegos siempre llegan tarde' y" no estamos preparados como se debería sabiendo lo que está ocurriendo en los últimos años". "En algunas cosas parecemos un país del tercer mundo", lamenta otra persona.
La noche ha caído y se siguen oyendo las sirenas de vehículos cisterna. Vuelven a León coches de Protección Civil y alguna furgoneta de Cruz Roja. La gente queda en corrillos después del parte a viva voz que les han ofrecido. Cae la tercera noche en vela (de fuego).
En Cabrera siguen sin conexión telefónica ni internet desde el martes por la tarde y tuvieron la carretera cortada en Torneros de la Valdería. Son los daños colaterales del incendio.
A ver mañana, que ya es hoy.