El rebaño de vacas «abandonadas» en Riofrío moviliza a la administración
Las reses, alrededor de una treintena, campan a sus anchas en huertos y prados, según los vecinos

Las vacas superan la treintena, según señalan algunos vecinos.
Ayuntamientos implicados y Junta han tomado cartas en el asunto del rebaño de vacas que, según los vecinos de Riofrío, campan a sus anchas por el pueblo. Los afectados aseguran que las reses también se cruzan en la carretera que une la localidad con Carrizo de la Ribera, lo que ha provocado tres accidentes este verano al interrumpir el tráfico también durante la noche. Los ayuntamientos afectados, Quintana del Castillo y Carrizo, han pedido la intervención de la Junta de Castilla y León, conocedora de la situación desde hace algunos días, y quien ha dado aviso a la unidad veterinaria de la zona para que realice los trámites necesarios.
Un veterinario analizará el estado de los animales y elaborará un informe con el que la administración autonómica tendrá la información necesaria para actuar si lo estima oportuno. Aunque los accidentes hasta el momento han sido leves, los vecinos temen que pueda ocurrir algo peor, pues el origen del problema, la treintena de vacas que parecen haber sido abandonadas a su suerte y sobreviven con lo que encuentran, continúa. Estos animales se comen el cereal sembrado y han llegado a los frutales, que también devoran. «Lo que no comen, lo pisan», explican los vecinos, quienes aseguran que «no sabemos a dónde pedir ayuda», pues, según su relato, han puesto ya numerosas denuncias ante la Guardia Civil al titular del ganado. Algunos vecinos ha tenido que cerrar sus parcelas para evitar la entrada de las reses y «hasta bajaron este verano a una zona verde con tirolinas que hay en el pueblo». Están desesperados porque «llevamos así más de un año».
El asunto también es conocido por el Ayuntamiento de Quintana del Castillo, municipio al que pertenece Riofrío. «Tenemos constancia del problema», señala el alcalde, Manuel Menéndez, quien explica que enviaron un escrito a subdelegación del Gobierno y a los servicios de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para informarles del problema, además de una notificación a la Guardia Civil. «He hablado con el ganadero responsable y me ha dicho que rompían los alambres de la finca. Le he pedido que busque una solución. Pone buena intención, pero lo cierto es que las vacas están por aquí otra vez», añade.
Una cuarentena de denuncias en la Guardia Civil de Carrizo
El alcalde de Quintana del Castillo reconoce que la situación es un problema para los vecinos. «Lo peor es la carretera», asegura.
Por su parte, el dueño de las vacas niega las acusaciones y explica que el problema es que alguien le rompe el cercadocon el que guarda a las reses. Asegura que él también ha puesto denuncias ante la Guardia Civil «para que encuentren a los culpables que me rompen el vallado» y añade que no quiere «que el ganado mío haga daño a nadie».