La subida de precio de gasóil y fertilizantes empaña una «buena» campaña de riego
La dotación de CHD es de 6.000 metros cúbicos y ya se ha comenzado en el Páramo y Castañón

Regadío en una tierra de cultivo de remolacha en el Páramo leonés.
La campaña de riego está dando sus primeros pasos en la provincia y ya desde el inicio se prevé buena. Sin embargo, acecha la sombra de los precios del gasóleo y los fertilizantes, que ponen la nota negativa al panorama del campo con la subida de costes motivada por la guerra en Irán. «Va a ser buena en cuanto al riego, pero catastrófica en cuanto a precios», explica Julio César Carnero, presidente del sindicato central de Barrios de Luna.
La dotación de la CHD alcanza los 6.300 metros cúbicos y desde Barrios de Luna señalan que tratarán dejar «lo máximo posible» para la próxima campaña, por lo que su dotación para las comunidades de regantes será de 5.500 metros cúbicos.
Hasta ahora, se ha dado luz verde a riegos en el Canal General del Páramo, el Páramo Medio y el Canal de Castañón, según detalla Carnero, quien incide en que el Páramo ha pasado en los últimos meses de estar encharcado a causa de las abundantes lluvias de febrero a presentar un aspecto completamente seco.
Desequilibrio
En cuanto a los precios de los insumos, el responsable del sindicato central de Barrios de Luna asegura que el panorama que se avecina tampoco invita al optimismo y «no se mueve ni un euro la tonelada de maíz». Un desequilibrio entre costes e ingresos que ha provocado que algunos agricultores «no se atrevan ni a arrancar el tractor», argumenta, al tiempo que recuerda que «los imputs son igual para todos: maíz, remolacha, patata, alubia... y con precios a la baja».
Esta realidad es que motiva que la campaña, en términos agrícolas y de rendimento, vaya a ser «muy mala», al margen de la disponibilidad de agua. Una visión de principios del mes de abril, pero que «pinta a peor de cara a lo que queda de año».
Carnero subraya que «toda la vida en el campo y no he visto nunca una campaña como esta, en la que no sabemos qué va a pasar, lo que genera una gran preocupación», a pesar de que en el campo «no tenemos tiempo para pensar en esto, porque tenemos que sembrar».
Las buenas previsiones en el ámbito hidrológico no arreglan la cara fea de los precios: «Podríamos estar hablando de una campaña tranquila porque el tema del agua está solventado, pero no es así», matiza.
Sobre las medidas que el Gobierno para paliar una subida de costes «bestial», Carnero asegura que «bienvenidos sean los 20 céntimos por litro, pero son insuficientes», lo que traslada también a los fertilizantes. A este respecto, apunta a que si los límites ya estaban ajustados a base de ampliar explotaciones, ahora se puede dar la paradoja de que eso se convierta en un problema por los mayores costes que supone».
«Lo que gastamos sube mucho y lo que vendemos no», dice Asaja
«Los embalses leoneses presentan una buena capacidad y esperamos que el agua que nos da la CHD sea suficiente y no haya sobresaltos», señala Arsenio García, presidente de Asaja León. En lo que también incide García es en el asunto de los precios: «Vamos a hacer una siembra con unos costes elevadísimos». Lo que hay de cierto, a su juicio, es que «lo que gastamos está subiendo mucho y lo que vendemos no ha repuntado», lo que pone de manifiesto el desequilibrio. «Se hace una inversión como nunca se ha hecho sin la certeza de lo que va a llegar de vuelta», explica el responsable de Asaja en la provincia, quien añade que «si esto no cambia», el panorama no es nada alentador para el campo de cara a lo que queda de año y de campaña.