Llamada de auxilio de los mataderos de Castilla y León
Las políticas de la PAC, la excesiva burocracia, la gestión del bienestar animal y la falta de relevo ponen en riesgo la supervivencia de los mataderos, que piden medidas frente al abandono ganadero

Amacyl denuncia la falta de relevo generacional y los problemas burocráticos del sector ganadero.
Los mataderos de Castilla y León están en situación crítica por el descenso de las cabezas de ganado ovino y vacuno por las políticas de la PAC, la excesiva burocracia, la gestión del bienestar animal y la falta de relevo, según ha denunciado este miércoles la asociación que engloba a esas instalaciones industriales en la comunidad, Amacyl. En un comunicado, Amacylha incidido en que los mataderos de Castilla y León «viven ahora mismo una situación difícil, que de no revertirse, puede amenazar la actividad económica de estos centros y el empleo en las zonas rurales, donde están ubicados la mayoría, que es en donde más se necesitan».
Por ello, ha urgido «a las distintas administraciones a tomar medidas que frenen el abandono de la actividad ganadera y fomenten el relevo generacional, eliminando las trabas burocráticas y estimulando las ayudas para mantener la labor de los ganaderos».
La asociación de mataderos de la comunidad ha denunciado que se está «haciendo todo lo contrario con las políticas de la PAC reduciendo la ayudas y fomentando el abandono», con además una «excesiva carga impositiva» por la extensión obligatoria de la norma nacional de Provacuno e Interovic, que fija una aportación económica obligatoria para todos los operadores del sector de la carne de vacuno y ovino en España, destinada a financiar actividades de promoción, comunicación e imagen del sector.
En el caso del ovino, son 8 céntimos por cabeza de ganado que debe destinar el matadero a Interovic y otros 8 céntimos que debe destinar el ganadero. En el caso de vacuno son 50 céntimos los que debe destinar el matadero y otros 50 céntimos el ganadero por cabeza sacrificada a Provacuno .
Son cantidades que «en estos momentos no podemos asumirlas porque son un coste elevadísimo y porque estamos asumiendo el coste que los ganaderos tienen que aportar en la mayoría de los casos. Los mataderos están aportando a estas dos entidades 16 céntimos por cabeza de ovino sacrificada y 1 euro por cabeza de vacuno, algo inviable y que se tiene que revisar por el Gobierno», ha argüido desde Amacyl.
A su juicio, «lo justo es que los destinatarios de estas cantidades sean los que las recauden y que no seamos los mataderos los que tengamos que hacer esta la labor de recaudación».
Además han alertado de que «muchas ayudas Leader a las que los mataderos pueden acceder para impulsar inversiones o modernizar sus instalaciones, se quedan desiertas por la cantidad de requisitos que se piden», ya que suelen estar ligadas a la creación de empleo o contratación de mujeres pero no tienen en cuenta las características donde están ubicados estos centros donde la población que vive es reducida.
Por ello, desde Amacyl piden mayor flexibilidad en los requisitos y reorientar el objeto de las ayudas a la mejora de la competitividad y mantenimiento del empleo».
Han recordado que, según datos de COAG, cada año 1.550 ganaderos en régimen extensivo se ven obligados a echar el cierre en España.
Y desde 2006, España ha perdido 21.946 explotaciones de vaca nodriza y 6.132 explotaciones de ovino de carne, que ha provocado el descenso de sacrificios y la subida de los precios al consumidor.