Un total de trece mujeres han sido asesinadas por sus compañeros en lo que va de año
Un hombre y una mujer mueren en Madrid a manos de sus parejas
Las víctimas son una joven peruana y un español sobre el que pesaba una orden de alejamiento

En lo que va de años, un total de 13 mujeres han perdido la vida a manos de sus parejas
Una mujer de nacionalidad peruana y un hombre de 57 años murieron en menos de 24 horas en Madrid, ambos presuntamente a manos de sus respectivas parejas. La mujer, de 39 años, murió estrangulada en la madrugada de ayer en el distrito de Carabanchel. El presunto asesino, también de nacionalidad peruana, se entregó horas después a la policía y confesó haber asfixiado a su novia con un cordón tras una disputa. Según las primeras investigaciones, no existían denuncias previas de la fallecida por malos tratos, ni constaban agresiones o amenazas hasta entonces por parte de sus parejas. Con esta nueva muerte se eleva a 13 el número de mujeres muertas a manos de sus parejas en lo que va de año. A ellas se suman además más una niña y una anciana, víctimas mortales colaterales de sendos episodios de violencia de género. Apuñalado por su compañera El otro caso de violencia intrafamiliar de las últimas horas tuvo también como escenario la periferia de Madrid. Emilio C.S., de 57 años, falleció en Móstoles tras ser apuñalado por su compañera sentimental, Misericordia N. R. De 47. El hombre había quebrantado la orden de alejamiento que le impedía acercarse y contactar con su novia. La policía detuvo horas después a la mujer como presunta autora del apuñalamiento mortal. Ella misma avisó a los servicios de emergencia del 112, aunque la unidad médica no pudo reanimar a la víctima cuando entró en parada cardiorrespiratoria. Fuentes policiales señalaron después que Misericordia se reconoció autora del apuñalamiento en un primer momento, si bien en una posterior declaración reivindicó su inocencia. Aunque contaba con una orden de protección, la mujer no era usuaria de los servicios municipales de asistencia a las víctimas de maltrato y a sus hijos, según aclaró un responsable de la corporación mostoleña. Un hermano de la víctima, Agustín C. S., precisó que Emilio y Misericordia eran pareja desde hacía una década. Ella -dijo- «estaba harta», debido al parecer al carácter «agresivo» del hombre y a sus coqueteos «con las drogas».