+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Planificar para no equivocarnos

Javier Herrero es el representante en León del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

 

javier herrero
19/06/2015

León ha de perseguir una ambiciosa modernización y transformación en ciudad del siglo XXI al mayor ritmo que sus recursos permitan. Este modelo habrá de definirse atendiendo a la actual coyuntura económica, a la rendición de cuentas que exige la ciudadanía, justificando el destino de los escasos recursos disponibles hacia las actuaciones más necesarias y demandadas socialmente.

Es prioritario apostar por el mantenimiento preventivo ahorrando hasta un 40% de los costes de actuar, como es costumbre, una vez el problema aparece. Para ello deben consignarse partidas presupuestarias que garanticen el adecuado estado de las infraestructuras urbanas básicas: asfaltado, aceras, redes urbanas que han agotado su vida útil, así como las estructuras peatonales y rodadas que cruzan nuestros ríos y vías férreas.

En movilidad ha de avanzarse en la ejecución de las medidas del Plan de Movilidad Urbana incentivando decididamente los modos más sostenibles (peatones, bici y transporte público) en detrimento del uso del vehículo privado. Sin duda atención especial merece el aumento experimentado por el número de usuarios de bicicleta.

Deberá adaptarse el Plan General de Ordenación Urbana vigente a la realidad del mercado urbanístico. El mayor interés ha de derivarse hacia la rehabilitación de las áreas urbanas consolidadas siendo bienvenidas actuaciones de regeneración como las contempladas en el ARU León Oeste.

Pudiera ser obligado iniciar un proceso serio para abordar la redefinición de los grandes proyectos demandados históricamente en la ciudad. El Palacio de Congresos, las integraciones ferroviarias, el cierre de la Ronda, han de replantearse para solucionar nuevos problemas funcionales, urbanísticos y sociales, persiguiendo el modelo de ciudad acordado. Independientemente de ser necesarios mayores plazos para su maduración o de que hubieren de determinarse soluciones diferentes a las proyectadas, a las ya iniciadas.

Más que nunca es necesario que el conocimiento experto se ponga al servicio de la administración pública para analizar todas las alternativas ayudando a los responsables públicos a decidir la óptima. Es fundamental avanzar en una planificación estratégica que valore las mejores soluciones a los problemas para quedarse con aquellas más ventajosas económicamente, las que más beneficios obtengan por euro invertido, no siempre las más baratas, quizá nunca las más caras.