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Gente de aquí | Solidaridad

De cabeza con corazón

San Juan de Dios hace su primera cirugía craneal a un paciente guineano con escasos recursos al que sufraga el 60% del coste de la intervención.

 

El equipo médico realiza la primera craneotomía de fosa posterior. - san juan de dios

carmen Tapia | león
03/05/2013

Un joven guineano de 23 años podrá terminar sus estudios de óptica tras someterse en el Hospital San Juan de Dios a una operación de cirugía craneal en la que se le extirpó un quiste de cuatro centímetros bajo visión microscópica. La noticia podría responder a una historia común si no es porque está sazonada con ingredientes humanitarios. El paciente carece de recursos y tanto la dirección del Hospital como el equipo médico y sanitario que le intervino decidieron bajar sus honorarios hasta asumir el 60% del coste de la operación.

La intervención quirúgica, denominada craneotomía de fosa posterior, se realizó el 10 de abril con un abordaje microquirúrgico para la evacuación y drenaje del quiste y la llevaron a cabo los neurocirujanos Valle Folgueral e Ibáñez Plágaro. Tras cuatro días de hospitalización, el paciente fue dado de alta con un postoperatorio sin complicaciones y mejoría de su cuadro clínico.

«El paciente presentaba un cuadro clínico de cefaleas y bajo rendimiento escolar y se puso en contacto con nosotros porque su hermano vive en León», explica el neurocirujano José Manuel Valle Folgueral. «Tuvimos que hacer un informe para que el gobierno guineano lo dejara salir del país para someterse a esta operación», explica.

El caso llegó a la mesa de sesiones clínicas en Navidades. «Dentro de la labor humanitaria que realiza el centro decidimos afrontar la operación asumiendo la mayor parte de los costes. Tanto los cirujanos como el quipo sanitario que intervino bajamos nuestros honorarios porque veíamos unas posibilidades de curación que el paciente no podía tener en su país. Con 23 años, presentaba un quiste de más de cuatro centímetros con marcado efecto de masa y previsión de seguir creciento, lo que podría ocasionar un deterioro neurológico súbito».

Tras valorar el complejo cuadro médico y estudiar su situación económica, el centro hospitalario, «siguiendo los valores por lo que se rige», decidió realizar la operación asumiendo parte de los gastos y facturando sólo los costes directos de la misma «dando así una oportunidad al paciente».

La intervervenión no es corriente en neurocirugía. «Este paciente no tenía seguridad social, fue una buena acción en nuestra primera operación de este tipo, complicada, para la que San Juan de Dios tiene el material y el personal cualidficado adecuado».