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El histórico saqueo de la colegiata

 

04/03/2015

La colegiata de San Isidoro es uno de los monumentos leoneses que, con la Catedral, más ha sufrido la rapiña durante siglos. La noche del 9 noviembre de 1979 el cáliz de Doña Urraca estuvo a punto de ser robado. La

presencia de los miembros de la Adoración Nocturna alarmó a los asaltantes, quienes, finalmente, desistieron. El Cabildo de San Isidoro quiso restar importancia al incidente y aseguró que sólo fue «un vulgar palanquetazo» en la puerta y que el cáliz estaba protegido por «una cuádruple alarma», de forma que aunque los ladrones hubieran penetrado en la cámara de los tesoros, la copa estaba vigilada por: «La alarma de la puerta de entrada, el radar general de la sala, la de la vitrina y la individual de la joya». El cáliz de Doña Urraca inicialmente estaba acompañado de una patena de oro que fue robada en el año 1112, durante los enfrentamientos entre Alfonso I de Aragón y un sector nobiliario que logró la anulación de su matrimonio con doña Urraca, sobrina de la reina donante. La pieza fue sustituida por otra de plata dorada que reprodujo el mismo modelo.

Entre el tesoro saqueado a San Isidoro cabe mencionar doce cajas de reliquias de los siglos X al XIII, la arqueta de las Bienaventuranzas, siete códices, dos cuadros, varios libros e inscripciones.

Muchas de estas joyas fueron incautadas en 1868 para crear en Madrid el Museo Arqueológico Nacional.

Uno de los robos más enigmáticos fue el del manto de Sancha. El manto que Isabel II donó para cubrir la momia de doña Sancha continúa en poder de un particular después de que en 1868 lo robara la mujer del gobernador civil.

Algunas de las joyas robadas a San Isidoro no han sido custodiadas por sus actuales propietarios en las mejores condiciones. En 2007 este periódico descubría que el códice de Facundo, más conocido como el Beato de Fernando I y Sancha (fechado en el año 1047), robado de la colegiata de San Isidoro en 1580 y que se custodia en la Biblioteca Nacional de Madrid, había sufrido graves daños producidos por la humedad.