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La ciudad romana de Puente Castro amenaza con seguir los pasos de Lancia

La Comisión Territorial de Patrimonio espera que Valladolid decida si el vial de La Lastra atraviesa el yacimiento

 

La malla que rodea el 'vicus' de Puente Castro, permite ver los restos de esta ciudad romana. - ramiro

verónica viñas | leónverónica viñas | león 03/05/2011

Parece una maldición. En León los yacimientos arqueológicos más excepcionales `entorpecen´ la construcción de carreteras. Es el caso de Lancia, ubicada en el trazado de la futura autovía León-Valladolid (la A-60). Lo mismo ocurre con la ciudad romana descubierta en Puente Castro, un yacimiento excepcional -puesto que se trata del único vicus asociado a un campamento militar romano que ha aparecido en España-, por donde está proyectado que discurra el vial de unión con La Lastra. Aunque parezca una obviedad, los romanos llegaron primero. Y lo cierto es que, tanto en Lancia como en Puente Castro, los expertos sabían de antemano que iban a encontrar restos. Aún así, las administraciones han seguido el camino inverso: iniciar las obras y toparse con edificaciones romanas.

La Comisión Territorial de Patrimonio se reúne hoy con el `asunto de Puente Castro´ en el orden del día. Una auténtica patata caliente que León podría desviar a Valladolid. En el caso de Lancia, los miembros de la Comisión Territorial votaron mayoritariamente tapar los restos. Sólo dos votos en contra -los de Luis Grau, director del Museo de León; y de Jesús Celis, director del ILC- rompieron la preceptiva unanimidad, obligando así a intervenir a una instancia superior, la Comisión de Patrimonio Cultural, que acordó, contrariamente, salvar los vestigios.

Jesús Courel, jefe del Servicio Territorial de Cultura, apela al Reglamento de Protección del Patrimonio de Castilla y León (artículo 7.2) para fundamentar que cualquier decisión sobre Puente Castro pasa por Valladolid, debido a que «el estudio de detalle de este enclave, al estar relacionado con el planeamiento urbanístico de una ciudad de más de 20.000 habitantes, es competencia de la comisión regional». Lancia ha quedado, de momento, en `vía muerta´, después de que Fomento anunciara que la protección de los hallazgos arqueológicos supondrá, como mínimo, un retraso de cinco años en la A-60.

Algo parecido sucedió con los restos de los Principia (el cuartel general de la Legio VII) que aparecieron en un solar de la calle San Pelayo, donde estaba proyectado un edificio de viviendas y cuyos restos llevan años abandonados a la espera de una sentencia judicial.

Un ciudad de 2.000 años. Lo cierto es que Puente Castro preserva en el subsuelo una auténtica ciudad romana que llegó a tener una población de 5.000 habitantes, según algunas estimaciones. Corría el siglo I y, paralelamente al acantonamiento de tropas romanas en León, en Puente Castro surgió un vicus o una cannaba, llamada Ad Legionem Septima Gemina, donde residían las familias de los soldados de la Legio VII. Una ciudad que a lo largo de tres siglos vivió al amparo de la guarnición.

En las excavaciones salieron a la luz una decena de construcciones de grandes dimensiones, la mayoría talleres artesanales, y también algunas calles de esta singular villa. En una campaña de excavaciones que tuvo lugar en el 2001, con motivo de las obras de la Ronda Sur, se localizaron además cuatro viviendas, una de ellas de planta basilical. En estas catas se recuperaron numerosos utensilios médico-quirúrgicos (mangos de escalpelo, cinceles, pinzas para tumores o flebótomos), lo que hace suponer que la villa era lo suficientemente importante si tenía galeno. La villa romana ha resultado, según algunos arqueólogos consultados por este periódico, «más espectacular de lo que se pensaba inicialmente», tanto por su superficie (más de siete hectáreas), como por las estructuras desenterradas y la singularidad de algunos objetos, como una gargantilla de oro y azabache, actualmente depositada en el Museo de León.

A diferencia de los campamentos, los vicus carecían de edificios públicos y administrativos.

Una malla verde, rota en muchos tramos, rodea ahora los restos del vicus de Puente Castro, que parecen condenados a seguir los pasos de Lancia. La asociación Promonumenta ha venido alertando del saqueo que sufren estos yacimientos y ha exigido su protección.

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