+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Con la misma piedra que Miguel Ángel

El escultor José Luis Casas presenta ‘Génesis’ en Espacio-E.

 

José Luis Casas posa con una de sus obras. CUEVAS -

12/11/2018

marcelino cuevas | león

Lo cierto es que para que José Luis Casas invente un Génesis ya es algo tarde. Casas tiene una larga trayectoria a sus espaldas y, por cierto, un pasado creador que sigue manifestándose en sus obras como indestructibles recuerdos del pasado. Sigue el singular escultor mezclando las materias y los conceptos. Emplea el hierro, la madera y las piedras, algunas de ellas casi preciosas, como los pequeños bloques de mármol de Carrara en los que ha tallado las figuras que presenta en su nueva exposición de Espacio-E.

Casas es un hombre grande, un atleta que se enfrenta a los materiales con la sensibilidad del poeta. Sus poderosas manos acarician las obras que construye desde la seriedad rigurosa de la geometría y la emoción de las piedras que encuentra en las orillas de los ríos, o que se va a buscar a la cantera más famosa del mundo en tierras de Italia.

Pero siempre, siempre, el resultado del trabajo de Casas es la belleza, el equilibrio, la conjunción de ángulos espaciales con perfiles orgánicos. Se unen en sus obras las consecuencias del riguroso entramado geométrico y lo que le pide el corazón. Y Casas, al que ahora descubrimos como poeta, lo explica en sus versos: «Y recorro con mis manos/ el rastro de la ausencia vertebral/ para erigir en tus vacios/los vértices de mi propia existencia».

El escultor es capaz de capturar el espacio en los ángulos aéreos de algunas de sus obras. Lo secuestra y le pone el lastre de la piedra para mantenerlo prisionero, para jugar eternamente con el aire que inocentemente ha caído en la trampa que el artista le ha propuesto. Pero, además, y se aprecia claramente en esta exposición, Casas es capaz de crear elegante belleza a partir de la cualidad intrínseca en las blancas piedras de mármol de Carrara, piedras hermanas de las que en su tiempo empleara Miguel Ángel.

José Luis Casas en un hombre grande, un gran escultor y un hombre sensible, un escultor que no se pelea con los materiales, los acaricia. Casas es un niño prodigio prisionero en un cuerpo de atleta. Es un enorme artista y lo demuestra con cada una de sus obras.

Gracias por tanta belleza, por esos delicados versos tallados en el mítico mármol de Carrara.