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El relojero leonés que marcó una época

El Ayuntamiento acoge una exposición sobre José Rodríguez Losada, el constructor del reloj de la Puerta del Sol.

 

El relojero Losada y detrás el interior del reloj de la Puerta del Sol. RAQUEL P. VIECO -

El relojero leonés que marcó una época -

15/12/2016

verónica viñas | león

El relojero Losada dará mañana la campanada en León. Ha pasado a la historia como el constructor del reloj de la Puerta del Sol, pero la vida del leonés

José Rodríguez Losada (1797-1870) es tan apasionante como desconocida. El Ayuntamiento de San Marcelo abre sus puertas a una exposición, que ya pudo verse este verano en Iruela, y que llega a León de la mano de la junta vecinal de la localidad natal del relojero. Mañana, a las 20.00 horas, F. Javier A. Prada, maestro natural de Castroquilame e investigador infatigable del relojero, hablará de este singular personaje. En la conferencia estará también Marcelino González, familiar del relojero

La exposición cuenta en paneles informativos la vida y obras de Losada, así como la historia del famoso reloj de la Puerta del Sol y fotografías de su taller y de algunos de los relojes que fabricó.

Se calcula que 6.000 relojes llevan su firma, auténticas joyas por las que se pagan fortunas. Piezas que exhiben desde el Museo Nacional de la Ciencia al de Artes Decorativas o el Palacio del Tiempo (en Jerez).

Losada, que fue cronometrista de la Marina Española, nació a finales del siglo XVIII. Sus primeros 30 años están llenos de lagunas. Se cree que fue pastor, pero es un misterio cómo logró salir de los ‘confines’ de la provincia, llegar a Madrid —en una época en la que viajar estaba al alcance de muy pocos— y convertirse en oficial del Ejército. Sí parece probado que participó en una conspiración liberal en 1823 contra el absolutismo de Fernando VII, lo que le obligó a huir a Londres. En aquellas reuniones clandestinas había un personaje peculiar, un policía que acudía disfrazado nada menos que de fraile. Descubierto, le obligaron a firmar un salvoconducto para que Losada pudiera cruzar la frontera francesa. Era el padre del célebre escritor José de Zorrilla, que contó el episodio en Recuerdos del tiempo.

El aventurero de la Cabrera se casó con Hamilton Ana Sinclair, una escocesa diez años mayor que él. No se sabe a ciencia cierta si era viuda de un relojero y si, a su muerte, Losada heredó el negocio. Lo cierto es que el emprendedor de Iruela abrió en la capital londinense un próspero negocio de relojes y su carrera, a partir de entonces, fue fulgurante. La relojería de Losada en Londres estaba ubicado en 105 de Regent Street y en su trastienda acogió una singular tertulia a la que acudían desde Zorrilla a Ramón Cabrera o el General Prim, lo que lo convirtió en punto de encuentro de exiliados españoles.





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