+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Una sociedad bajo sospecha

El ultraje de la cultura

 

El ultraje de la cultura -

CRISTINA FANJUL / REDACCIÓN DIGITAL
22/02/2018

El miércoles España protagonizaba dos capítulos que son en realidad el exponente de un proceso social cuyo objetivo último parece estar en el control de la creatividad, de la cultura y, en último término, del libre albedrío. Una juez acaba de secuestrar Fariña, el libro sobre narcotráfico de Nacho Carretero tras la denuncia de un exalcalde gallego. Además, y por primera vez en su historia, la feria de arte contemporáneo de Madrid, Arco, la imagen de la provocación, permitía que un cargo político impusiera la censura. En contra del director de la feria, el presidente ejecutivo de Ifema, Clemente González Soler, decidía hacer desaparecer la obra Presos políticos, de Santiago Sierra.

Hace más de medio siglo, Fernando Arrabal escribía un libro sobre la España franquista: Y pusieron esposas a las flores. Con toda seguridad, este drama no podría representarse. Ofendería la sensibilidad de gran parte de colectivos y hoy en día la ofensa se reconoce como una de las causas fundamentales para prohibir la libertad de expresión. Todos los colectivos se sienten humillados y todos ellos se creen con el derecho a imponer su voluntad y silenciar las consideraciones de cuantos no la comparten, de quienes se mueven por derroteros alternativos. 

En la obra Tratado sobre la tolerancia, Voltaire pone como ejemplo del fanatismo uno de los casos más extremos de cuantos se han vivido en la historia: Jean Calas. Es un ejemplo, pero es el ejemplo de que la intolerancia siempre lleva a la histeria y al crimen. La Ilustración puso fin a una época marcada por el oscurantismo y la superstición. Comenzó un proyecto de laicismo gracias al cual el librepensamiento ha ganado la partida al miedo más servil. La máxima de Kant "Ten el coraje de pensar con tu propia cabeza" ha regido la historia de Occidente. Hasta ahora. 

Ni siquiera los papas se atrevieron a limitar la creación. Ahora, un simple tuitero emprende una campaña contra cualquier obra que, en su ideario, traspasa los límites de lo permitido. Las obras clásicas se sientan en el banquillo, como ocurrió con Teresa Soñando, el cuadro de Balthus que el MET estuvo a punto de retirar después de que más de nueve mil personas iniciaran una campaña para lograrlo. 

En 1988 la policía italiana se incautó de varias obras publicadas por la Editorial Topolin, entre ellas cómics
del leonés Miguel Ángel Martín, por un supuesto delito de pederastia. La policía judicial se inauta de varios números de las obras Brian the brain, Psycho pathia sexualis y Consejos sexuales, que habían sido  xhibidos en el Salón Internacional del Comic de Nápoles, el Night Wave de Rímini y el Salón  Internacional de Barcelona. En el año 2015, el Gobierno acomete una reforma del código penal en virtud de la cual el delito de pederastia ya no se referiría tan sólo a las imágenes reales sino que también se criminalizaría la representación visual en cualquier expresión, lo que englobaba el dibujo, la escultura o el cine. Por entonces, el ilustrador leonés Toño Benavides aseguraba que, de acuerdo a la nueva ley, a El Bosco habría que condenarle con efectos retroactivos. «¿Qué lógica absurda mueve a este gobierno»?, se preguntaba el creador. Miguel Ángel Martín, decía a propósito de las críticas recibidas a causa de sus ilustraciones: «Muchas veces, cuando una persona opina sobre un producto ambiguo como el mío está, más que retratándome a mí, retratándose a él mismo. Si te hacen algún tipo de crítica es porque, a lo mejor, están viendo una cosa suya y te la están achacando a ti». 

El director del Musac, Manuel Olveira, considera que hoy en día está en marcha un proceso contrarreformista de movimientos que ven "inaceptables" algunas obras artísticas, tanto del pasado como del presente. El responsable del Museo de Arte Contemporáneo de León lamenta la proliferación de colectivos que se sienten ofendidos desde el punto de vista político o religioso o de la corrección desde el punto de vista de las costumbres. "Estas personas se olvidan de que la función que tiene el arte, y el arte contemporáneo en particular, es la libertad de expresión y la ausencia de reglas. El arte debe subvertir y poner en cuestión esas reglas", defiende. Olveira añade que la sociedad olvida en ocasiones que el arte es producto de su tiempo. "Somos herederos de una dictadura y aún se nota", incide. Olveira recuerda que en 1975, un policía retiró de un escaparate de una librería en Cuenca una postal de La Maja Desnuda de Goya porque ofendía a la moral. "La moral entra dentro de un paraguas enorme que hoy se sigue esgrimiendo para atacar lo que no nos gusta", denuncia. Olveira termina con un aviso a navegantes: "Todos podemos sentirnos ofendidos por ciertas cosas".

El escritor Vicente Muñoz considera que estamos en un momento de "uniformidad creativa". "La contracultura está infravalorada más que nunca", lamenta. El autor de obras como Mi vida en la penumbra considera que los circuitos para la creación que va en contra del canon son cada vez más limitados, más estrechos, con lo que ya casi no hay espacio para la literatura alternativa. "No sé si esta corriente se debe a motivos políticos, sociales o culturales, pero nunca ha habido, en los últimos 25 años, un momento tan poco favorable para la creación que no se ajusta al canon". Muñoz Álvarez lamenta esta tendencia de constricción cultural y asegura que sin la semilla de los movimientos contraculturales, él no habría existido como escritor. Y es que los representantes de la generación beat, los románticos, la estética punk o grandes como Céline hoy podrían ser proscritos. "Todos los autores que a mí me han interesado han sido políticamente incorrectos", destaca.

Religión, política, moralidad, costumbres, ideologías veganas, animalistas, concepciones indigenistas sobre la fiolosofía, recato... Frente a todo lo que pretende cercenar la expresión humana, destaca el pensador Isidro Cisneros que Votaire propone un modelo de tolerancia basado en la libertad, interpretada como una capacidad humana para emanciparse de la tradición, de definir por sí solo un orden nuevo y hacerlo vivir. 



PUBLIRREPORTAJE

Residencia de mayores El Portillo

Con 105 plazas, la mejor asistencia y todos los servicios, la residencia cumple 22 años en los que ha formado una gran familia. Hoy celebra la fiesta en honor a la Virgen del Carmen



Buscar tiempo en otra localidad