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La única boda de Auschwitz

El campo de concentración recuerda el enlace de la española Margarita Ferrer.

 

Tres judíos caminan por el campo de concentración de Auschwitz, donde se celebró solo una boda hace 70 años. - robin utrecht

efe | varsovia
19/03/2014

El campo de concentración de Auschwitz (sur de Polonia) recuerdó ayer la única boda que se celebró en este recinto hace 70 años, cuando la republicana española Margarita Ferrer Rey y el comunista austríaco Rudolf Friemel contrajeron matrimonio después de obtener permiso de las autoridades nazis.

El matrimonio se celebró de acuerdo a la legislación del Tercer Reich y la ceremonia contó con la presencia del hijo de la pareja y del padre y hermano del novio. Margarita Ferrer, madrileña, había luchado en la Guerra Civil con 20 años, y durante la lucha se enamoró de una miembro de las Brigadas Internacionales, Rudolf Friemel.

En 1939, junto con el resto de republicanos, ambos huyeron a Francia, al exilio, se separaron y reencontraron en varias ocasiones, en diferentes campos de refugiados, y en 1941 tuvieron un hijo. En julio de ese mismo año, cuando intentaban huir a Viena a casa de los padres de Friemel, fueron detenidos en la estación de Vierzon, junto a su bebé. Rudolf fue enviado a Auschwitz I, donde trabajó como mecánico en el garaje de la SS, y Margarita fue enviada a un campo de trabajos forzados en la Selva Negra, hasta que encontró refugio en casa de los Friemel.

Estando en Viena, Margarita supo que Rudolf había conseguido un puesto de dirigente en la rudimentaria resistencia de Auschwitz y que había pedido permiso a las SS para casarse con ella, para que el niño pudiera llevar su apellido, y para asombro de todos, el 6 de marzo del 44, un año después, Margarita recibió un telegrama requiriéndole para que se dirigiera a Auschwitz con el padre y el hermano de Rudolf en calidad de testigos, a casarse. La boda supuso un acontecimiento especial en el campo de concentración, donde de manera excepcional el novio pudo dejarse crecer el cabello y acudir a la ceremonia con un traje y corbata cedido por guardias de las SS.

Un prisionero polaco, Wilhelm Brasse, hizo las fotografías del enlace.





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