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relevo

¿Quién será el nuevo Draghi?

La presidencia del BCE queda por primera vez ligada al juego de equiibrios políticos para otros puestos comunitarios de alto rango

 

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo. - REUTERS / FRANCOIS LENOIR

AGUSTÍ SALA
16/06/2019

Presidente del Banco Central Europeo (BCE). Hasta ahora este cargo estaba desvinculado de otros puestos de alto rango en la Unión Europea (UE). Se veía como más técnico que político. Pero en esta ocasión, por primera vez, forma parte de una negociación más global entre estados; o lo que es lo mismo, entre el eje París-Berlín de Emmanuel Macron, deseoso de "reequilibrar Europa" mediante alianzas entre progresistas y liberales; y Angela Merkel, paladín del poder conservador.

Mario Draghi, con su histórica frase: "Haré lo que sea necesario" para salvar el euro, culmina en octubre un mandato exitoso de ocho años. Deja un BCE con un balance que se ha más que duplicado desde que ocupó por primera vez su despacho en el cuartel general de la entidad en Fráncfort el 1 de noviembre del 2011 y al que ha dotado de un arsenal para actuar que va mucho más allá de los tipos de interés (que no ha prado de bajar desde que ocupa el cargo), como es el caso de la compra de deuda.

Ahora, los países deben elegir a su sustituto, pero en un tablero en el que cualquier movimiento conidiciona los otros. El presidente del Bundebank, Jens Weidmann, un 'halcón' que fue asesor de Merkel y opuesto a la política de estímulos de Draghi, gana enteros en la carrera. Pero eso dependerá de si su compatriota Manfred Weber, del Partido Popular Europeo en la eurocámara, se hace con la presidencia de la Comisión Europea, como defiende Merkel.

Berlín quiere un cargo relevante. Hasta hoy ningún alemán ha sido el piloto de la política monetaria de la zona euro, aunque ha incidido notablemente en sus nombramientos. El primero fue el holandés Wim Duisenberg (1998-2003), al que sustituyó el francés Jean-Claude Trichet (2003-2011), hasta llegar a Draghi. Una combinación de perfil técnico y requisitos políticos. En esta ocasión el resultado es más imprevisible. Y preocupante. Draghi deja como legado un BCE con más independencia y con una política que salvó al euro con medidas inéditas como la compra de deuda.

POLÍTICAS DE AUSTERIDAD

Weidmann, que en las últimas fechas ha tratado de dulcificar su discurso, es visto con recelo por los países del Sur que más sufrieron las políticas de austeridad, pero también por los mercados por sus discrepancias públicas con la política de Draghi que palió la crisis de la deuda soberana Mantendría un 'halcón' defensor de las políticas monetarias ortodoxas el despliegue imaginativo de Draghi en una futuras crisis?, se preguntan.

En todo caso, el presidente del Bundesbank, que ha ido de gira por disitintos países europeos, entre ellos España, para ganar adeptos, no está solo en esta carrera. También calientan banquillo el excomisario de Asuntos Económicos, Oli Rhen, gobernador actual del Banco de Finlandia, aunque su compatriota y predecesor en ese cargo, Erkki Liikanen, cuenta con más avales. También se ha puesto sobre la mesa el nombre de François Villeroy de Galhau, gobernador del Banco de Francia; y el del actual miembro del comité ejecutivo del BCE, Benoit Coeuré. Pero un francés, Trichet, ya ocupó el puesto.