+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Sánchez aparta a los críticos y diseña un grupo parlamentario a su medida

El presidente del Gobierno está dispuesto incluso a saltarse las listas cremallera y acabar con la paridad.

 

Pedro Sánchez, ayer durante la presentación de la agenda cultural. EMILIO NARANJO -

15/03/2019

paula de las heras | madrid

Pedro Sánchez no quiere asumir riesgos. Ahora que puede, porque las primarias de 2016 contra Susana Díaz pusieron el poder del PSOE en sus manos sin que tuviera que deber nada a nadie más que a la militancia, ha decido hacer un grupo parlamentario a su medida, sin voces críticas. La criba ya se evidencia en la elaboración de las listas al Congreso pero también en las del Parlamento Europeo.

La salida de la que fuera vicepresidenta del PSOE y candidata en las últimas elecciones a la Eurocámara en 2014, Elena Valenciano, se daba por supuesta hace muchos meses. Valenciano fue apartada de la portavocía del grupo y sustituida por la vallisoletana Iratxe García en el mismo 2014, tras las primarias en las que Sánchez, entonces apoyado por Díaz, ganó a Eduardo Madina, al que la madrileña había dado su apoyo.

La relación entre ambos, que había sido buena durante el tiempo en el que Sánchez trabajó en el equipo de Alfredo Pérez Rubalcaba, ya no se recuperó nunca. Ella se decantó luego por Díaz. Y él no movió un dedo para favorecerla cuando, hace un año, su nombre empezó a sonar en las quinielas para ocupar la presidencia de los Socialdemócratas en el Parlamento Europeo que iba a quedar vacante.

El que, sin embargo, tenía aún alguna opción de seguir era el también exsecretario general, exsecretario e Organización y exministro de Fomento, Pepe Blanco.

Sánchez, que fue su pupilo y conoció las entrañas del partido de su mano, estuvo dudando, según fuentes de su entorno, hasta prácticamente ayer. Finalmente, fuentes de la dirección confirman que le ha dejado fuera. A pesar de sus intentos de aproximación en el último año, Blanco pagará por haber desempeñado un papel relevante en el Comité Federal que el 1 de octubre de 2016 forzó la dimisión del secretario general.

En el Principado

De la lista europea podría caer también el economista asturiano Jonás Fernández, propuesto en su día por el que fuera presidente de la gestora y aún presidente del Principado, Javier Fernández. Sería sustituido, según Vozpópuli, por el secretario general de UGT en Avilés, Iñaki Malda. Sin embargo, la lista no se cierra hasta el domingo y fuentes del partido apuntan que aún hay posibilidades de que ese relevo no se produzca.

También en conflicto están los críticos en Palencia y León, cuyos números uno están reservados por el líder del PSOE para dos miembros de su ejecutiva , la secretaría de Educación, Mariluz Martínez Seijo, y el secretario de Cultura, Iban García de Blanco. Sánchez ha querido que los componentes de la dirección federal y todos sus ministros —salvo la de Economía, Nadia Calviño, que renunció a ello y el de Exteriores, Josep Borrell, que encabeza la lista europea— tengan asegurado un puesto en la Cámara baja. Y para ello está dispuesto incluso a saltarse la norma interna de las listas cremallera. Lo hará, salvo cambios de última hora, en Madrid, donde las ministras de Transición Ecológica, Teresa Ribera; Justicia, María Dolores Delgado, e Industria, Reyes Maroto, ocuparán los números cuatro, cinco y seis, detrás del propio Sánchez, de la vicepresidenta, Carmen Calvo, y del secretario general del PSM, José Manuel Franco. En el siete irá el exlíder de la formación en Madrid, Rafael Simancas.

En las elecciones de 2016, el PSOE sólo saco siete escaños por la circunscripción madrileña y, aunque es previsible que en esta ocasión amplíe el número, el jefe del Ejecutivo ha preferido evitar sustos de última hora.

A lo largo de este proceso, se han podido oír algunas criticas al hecho de al secretario general, que siempre ha presumido de haber «dado la voz a la militancia», no le tiemble ahora el pulso por corregir lo votado por las bases. En Ferraz defienden que lo que se juzga en estas elecciones en la acción de gobierno y que es lógico que la dirección política del partido tenga presencia en el grupo parlamentario socialista.