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INNOVACIÓN

Laboratorio de drones

Dos jóvenes modifican en Santa María del Páramo estos aparatos no tripulados, los adaptan dependiendo del uso y los pilotan

 

David García Prieto y Rubén Molero en su ‘laboratorio de drones’ en Santa María del Páramo - BRUNO MORENO

SUSANA VERGARA PEDREIRA | LEÓN
02/09/2014

En su ‘laboratorio de drones’ de Santa María del Páramo, modifican estos aparatos no tripulados que han modificado guerras y sistemas de reparto. Dos innovadores leoneses —un ingeniero informático y un piloto de aviación comercial de apenas 25 años— que han invertido en una tecnología puntera.

Les sorprendió que aquella caja que llegó por mensajeros desde Florida contuviera las piezas para hacer un dron, pero sí. Y pocas sorpresas más. David García Prieto y Rubén Molero, los dos jóvenes socios de Digital Daben apuestan fuerte por esta tecnología. Tanto que al primer dron, de cuatro motores —«para probar», dicen— le siguió enseguida otro de ocho.

«Sí, sí, como Ikea pero un poco más complicado», ríe David García Prieto.

Se han hecho expertos en estas naves no tripuladas. En construirlas, modificarlas según el uso y hacerlas volar. O ‘levantarlas’ como ellos dicen, que la legislación manda y por encima de los 400 pies (unos 150 metros) no está permitida la ‘circulación’ de un dron.

David y Rubén esperan que la legislación cambie y se unifique porque en los drones ven infinitas posibilidades. De entrada, una de ellas se la acaba de brindar la actualidad informatica. Porque con su aparato no tripulado, que es capaz de ascender varios kilómetros en vertical y llevar una carga de unos 2 kilos de peso, se podría haber asistido con ayuda de emergencia al deportista herido en el pico la Polinosa, en Maraña, en el corazón de Picos de Europa, y con la cámara y el GPS se hubiera podido determinar el lugar exacto, las condiciones meteorológicas y la velocidad del viento. El dron habría subido al risco de 2.100 metros donde estaba el deportista ayuda básica: agua, una manta térmica, medicinas y comida energética. Y habría bajado información en imágenes y vídeo sobre la situación del herido y la zona. Y, en función de la equipación del dron, hasta se podría haber establecido comunicación con él. El dron vuela de noche, no se pierde y si se desconecta, regresa solo al lugar de donde despegó. No habría hecho la labor heróica de los Greim, ni de los pilotos de los helicópteros del instituto armado, pero habría contribuido a facilitar el rescate.

David García y Rubén Molero han logrado entrar en el ‘corazón’ de los drones. Son un tándem perfecto. Molero es ingeniero informático y David García, piloto comercial. Controlan los intríngulis informáticos, las cuestiones legales y el pilotaje. David, además, conoce al dedillo la reglamentación del espacio y la navegación aéreos. Transforman los drones dependiendo del uso, que se antojan infinitos siempre que la legislación relaje las restricciones.

TODO DE UN VISTAZO

«Estamos pendientes de la nueva legislación que están desarrollando en Europa para poder continuar operando con los drones», dicen estos dos jóvenes leoneses.

De momento, los dos socios de Digital Daben han empleado sus drones para el control del regadío y la elaboración de un plano callejero de Santa María del Páramo.

«Levantar un drone sobre una finca a muy poca altura permite comprobar de un vistazo si todo el terreno está ya regado, con el consiguiente ahorro de agua y energía», dicen.

El callejero de Santa María fue una cuestión sentimental. Los dos son de esta localidad, allí se conocieron y allí estudiaron juntos. El ‘laboratorio de drones’ lo tienen en la capital del Páramo.

En el plano de Santa María, los drones les han permitido elaborar imágenes de gran calidad que simulan 3D.

«El proyecto encargado por el Ayuntamiento de Santa María del  Páramo consiste en la realización de un callejero informativo para los habitante so visitantes del pueblo. Hemos utilizado el drone para sacar fotos aéreas e incluirlas en el callejero», cuentan David y Rubén.

«La ideas surgió a petición del ayuntamiento ya que querían renovar el callejero antiguo y  nosotros sugerimos la toma de fotos aéreas», explican.

«Con el dron se pueden hacer fotografías y vídeos con cámaras de alta definición y unos estabilizadores que dan una altísima calidad de imagen», explican.

Una tecnología, ahora ya de uso civil, que parece imparable.

«Estos drones son completamente autónomos. Hasta tal punto que desde un ordenador, antes de volar, les indicamos la ruta que tienen que hacer o el tereno que tienen que barrer y ellos automáticamente realizan toda la misión, incluyendo el despegue y el aterrizaje. Además, tienen sus propias medidas de seguridad en caso de que detecten algún fallo, como pérdida de la señal GPS o problemas con la batería. Si eso sucede, son capaces de regresar solos al punto de donde han despegado. Y tienen un ‘sistema valla’ por el que no se salen del área trazada, incluso si tú con el ordenador se lo ordenases», explican David y Rubén. Y aún más, dicen, «son capaces de hacer vuelos nocturnos si van equipados con tiras leds y luces identificadoras de colores, a semejanza de los aviones y helicópteros».

DRONES A MEDIDA

Tienen en mente nuevos proyectos. De entrada, usar el dron para la actualización de la página web de la Casa de Asturias. Quieren llevar sus callejeros a otros municipios de la provincia y desarrollar numerosos proyectos. Entre ellos, drones con cámaras térmicas especializados en vigilancia forestal para prevenir y detectar incendios en los montes o el control de la fauna en los cotos de caza.

«A los dos nos gustan esta tecnología y la gran cantidad de posibilidades que ofrece», cuenta David García Prieto.

«Nuestro objetivo es poder dotar a nuetsros drones de muchas más funcionalidades ya que en otros países se utilizan para fines como vigilancia policial o forestal. Por eso seguimos mejorándolos día a día, añadiendo piezas y configuraciones».