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Dos institutos combatirán el acoso al apoyar la convivencia

Educación implanta el modelo de prácticas restaurativas en el Río Órbigo y el García Bellido y que ya desarrolla Maristas San José.

 

22/11/2018

A. Calvo | León

El instituto García Bellido de la capital leonesa y el Río Órbigo, de Veguellina, implantarán este curso al modelo de prácticas restaurativas que impulsa la Consejería de Educación para que los centros educativos batallen contra el acoso escolar. Los dos institutos se suman al Maristas San José, que ya desarrolla este sistema desde el curso pasado. «La idea es que, siempre que haya un conflicto, ya sea pequeño o grande, se pueda revertir para regresar a la situación de normalidad inicial, a la buena relación», explica el director de Maristas, Javier García Calleja, quien anima a los dos centros leoneses seleccionados por la consejería a «cambiar la mentalidad, ser más abiertos hacia la convivencia, se trata de prevenir, de generar buenas relaciones, más que sancionar», explica, para añadir: «Mejorar la convivencia logra que los alumnos hablen con más sinceridad, desde el interior, y con más empatía».

Las jefas de estudio del García Bellido y el Río Órbigo, Giovanna García y Marta Araúzo, explican que sus centros están ahora inmersos en la formación para aplicar las técnicas de las prácticas restaurativas. Ambas destacan que se trata de un programa «muy pensado» y que los profesores que acudieron a la formación a Valladolid han valorado muy positivamente las jornadas y los recursos facilitados para aplicar en clase.

«El modelo tiene técnicas muy concretas que es necesario ensayar para que salgan bien y no se puede aplicar hasta que se domina la técnica», matiza García Calleja, en cuyo centro se implantó el modelo tras conocerse un caso de acoso escolar continuado. Entre las propuestas, cambiar la forma de formular las preguntas para evitar que haya culpables o propiciar que todos los alumnos participen abiertamente en clase y den su opinión a fin de conseguir mejorar las relaciones, no sólo en casos claros de conflicto, también dentro de cualquier aula. En Maristas explican que han aplicado estas técnicas incluso en el claustro y que la convivencia ha mejorado considerablemente en el centro desde que se aplica el modelo de prácticas restaurativas.

Desde la consejería avanzaron ayer que este curso se implantará en 16 centros educativos de toda la comunidad, que se suman a los nueve que ya lo desarrollaban.


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