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LEÓN ■ SUCESOS

Gersul zanja los 17 pleitos con la empresa de los recibos y se libra de pagar 6,2 M€

Decidirá si negocia con la Diputación el cobro de la tasa, la privatiza o continúa con la gestión

 

Un camión con material reciclable abandona el CTR de San Román de la Vega. JESUS F. SALVADORES -

A. G. PUENTE | REDACCIÓN
08/02/2018

Diecisiete contenciosos después, Gersul ha logrado por fin cerrar su larga etapa de litigios con la empresa que durante prácticamente seis años gestionó el cobró de la tasa que grava el tratamiento de residuos en toda la provincia. Biergrim llegó a reclamar 6,3 millones de euros en su conjunto a través de todas estas acciones judiciales. Todas ellas perdidas en los tribunales, la última recientemente en el TSJCyL. Según ha podido conocer este periódico, una vez liberado de los contenciosos, Gersul tendrá que decidir —en una determinación que ya será política— si continúa como hasta ahora cobrando y gestionando la tasa dentro de la propia estructura del consorcio, como hace desde septiembre de 2016, sacar un concurso y dejar esta labor en manos de una empresa privada o bien firmar un convenio con la Diputación para que sea de nuevo esta institución quien afronte la misión (ya lo hizo hasta diciembre de 2010, cuando decidió no continuar prestando este servicio al consorcio).

La tasa fijada por Gersul para mantener el complejo del CTR de San Román y sus plantas satélite, donde se gestiona el tratamiento de residuos de los 211 municipios de la provincia, supone un padrón anual con 16 millones al cobro a través de alrededor de 300.000 recibos. Se trata de la tasa con mayor padrón de toda la provincia. La recaudación de esta tasa arrastra un grado de morosidad por recibos impagados que oscila entre los 14 y 16 millones de euros. El consorcio calcula que aproximadamente 12 son por falta de pago, mientras que otros dos corresponden a casos de recibos cuyos datos no están ajustados, como diferencias de superficie en empresas, errores en domicilios donde ya no vive nadie o se han trasladado de residencia, conceptos aplicados a vecinos como si fueran negocios y otras circunstancias.

Una vez finalizado el contrato con Biergrim, la empresa siguió cobrando el recibo durante al menos dos años más a través de las prórrogas. Percibía un máximo de 750.000 euros al año, a razón de 30.000 al mes, por realizar esta labor. Cuando Gersul licitó de nuevo el servicio, esta empresa decidió plantear un pleito al no estar de acuerdo con los criterios de adjudicación y durante tiempo el asunto estuvo judicializado.

Tras perder este contencioso y todos los demás en los que reclamaba cantidades millonarios al consorcio, alegando pagos debidos por Gersul en función de lo pendiente por recaudar y otros artificios de cálculo, ahora Gersul tiene las manos libres para negociar de nuevo con la Diputación la gestión y cobro de la tasa, mantener su estructura actual en el propio consorcio para realizar esta misión o contratar a una empresa.



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