+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

TRIBUNA

Despoblación y falsas soluciones

 

Luis-Ángel Alonso Saravia Exempleado de Caja España
10/09/2017

En febrero de 1984, leí un artículo de prensa bajo el título La población rural: Cada vez menos y más viejos que planteaba que “la historia, en sí, es prácticamente reciente. Fue en la década de los sesenta, cuando se produjo el masivo éxodo rural que dejó el campo considerablemente mermado en cuanto a su población activa. Mucha gente emigró a la ciudad en busca de un puesto de trabajo y de una nueva forma de vida. La consecuencia de esta emigración se está notando, ostensiblemente, en la actualidad en los pueblos de la comarca de Tierra de Campos: La media de edad de la población es bastante elevada. Se puede afirmar que la población rural va para vieja”.

José Ignacio Foces Gil señalaba en el artículo que la gente del campo, más concretamente la de Tierra de Campos, emigraba a la ciudad, principalmente debido a tres causas que definía como internas, es decir, nacidas en el seno de los pueblos: la falta de trabajo, la falta de puestos alternativos y falta de centros de expansión. También añadía, como más importantes que éstas, las que denominaba causas externas de la emigración: elevada oferta de trabajo, un salario, nuevos espacios de recreo, nuevo tipo de vivienda, etc.

Por lo tanto, la despoblación de algunos pueblos y su envejecimiento, no solo de las provincias de Castilla y León, sino también de otras muchas zonas rurales de España, no es un fenómeno nuevo que haya aparecido a principios del siglo XXI, aunque, según parece, algunos políticos lo han descubierto ahora. El problema de hoy es consecuencia de una emigración continua que vienen sufriendo los pueblos de Castilla y León desde el inicio del desarrollo industrial en la década de los años cincuenta del siglo pasado y de una baja natalidad. Comenzó la primera emigración hacia las provincias Vascongadas, Madrid y Barcelona con la industrialización, mientras que en estos últimos años, como consecuencia de la creación de las estructuras europeas y de la crisis económica, el éxodo se ha dirigido al exterior de nuestras fronteras.

Desde entonces se han escrito muchos artículos de opinión, libros y variedad de documentos. Unos a iniciativa de sus autores, otros en colaboración con fundaciones o patrocinados por cajas de ahorros, y algunos encargados por diputaciones provinciales, gobiernos autonómicos y la Federación Española de Municipios y Provincias. Recordemos el trabajo Los desequilibrios poblacionales en la región castellano-leonesa (1986), de Alfredo Hernández. El estudio de la Fundación Encuentro, con el patrocinio de la Obra Social de Caja España, Castilla y León. Envejecimiento y mundo rural (2002), de Agustín Blanco, Pedro Caballero, Fernando Franco, Alfredo Hernández, Fernando Manero y César Vega. El acuerdo de los grupos popular y socialista en las Cortes de Castilla y León, ‘Lucha contra la Despoblación. Estrategia Regional’, aprobado por las Cortes Regionales en 2006. O la ‘Agenda para la población de Castilla y León 2010-2020’, sustituta del acuerdo anterior. Pero, después de tantos años y múltiples propuestas, el problema sigue existiendo, y sin solución. Hasta el Gobierno de España ha creado la figura del Comisionado del Gobierno frente al Reto Demográfico regulando su régimen de funcionamiento a través del Real Decreto 40/2017, de 27 de enero (BOE nº 24, de 28 de enero de 2017). Y recientemente, al grupo socialista de las Cortes de Castilla y León se le ha ocurrido, en vez de trabajar para mejorar la Ley de Ordenación del Territorio, presentar una proposición no de ley pidiendo elaborar un mapa de zonas con prioridad demográfica. Vacua solución. Puro ‘sanchismo’, bloqueo y obstrucción, lo contrario al socialismo democrático.

Igual que cualquier organismo vivo que nace, crece, se reproduce y muere, hay poblaciones rurales que irremediablemente, con el tiempo, no sobrevivirán, por muchas falsas soluciones que se quieran poner. El problema de la despoblación de los pueblos pequeños que se encuentran alejados de las ciudades o de otros grandes núcleos urbanos es que desaparecerán a largo plazo. De los políticos sólo se pueden esperar soluciones para sus problemas y los de sus familiares. ¿Cuántos políticos profesionales en activo han fijado su residencia habitual en alguno de los pueblos en vías de desaparición? ¿Cuántos han decidido retirarse a uno de esos pueblos para ejercer una actividad al margen de la política? Queda muy bien pasar parte de sus vacaciones en un pueblo y refugiarse el resto del año en la ciudad para disfrutar de comodidades y recursos con los que garantizar buen presente y mejor futuro a sus descendientes. Más productivo sería no perder el tiempo, trabajar más, gastar menos y gestionar mejor, sin olvidar controlar la venta ambulante en estos pueblos y comprar en el comercio local.

La despoblación de los pequeños pueblos no es una patología, sino que se debe a una evolución natural y normal, y en particular, a la evolución de sus habitantes. Todas las personas tienen derecho a progresar y buscar lo mejor para ellas y sus familias. Quienes deciden emigrar lo hacen, muy a su pesar, después de un difícil proceso de reflexión. Quienes deciden emigrar lo hacen, muy a su pesar, después de tomar una atrevida decisión. Quienes deciden emigrar lo hacen, muy a su pesar, después de confiar solamente en ellos mismos. Quienes deciden emigrar lo hacen, muy a su pesar, antes de que otros interfieran en sus vidas. Quienes deciden emigrar lo hacen, muy a su pesar, antes de que otros decidan por ellos. Quienes deciden emigrar lo hacen, muy a su pesar, antes de que otros les señalen su futuro.

Los problemas se resuelven con soluciones, no con parches. Los parches solo mantienen y prolongan los problemas en el tiempo. Los parches pueden resultar eficaces a corto plazo y en algunos casos, pero no son el remedio para solucionar los problemas, que de nuevo, pasado un tiempo, aparecen con costes aún mayores. Los parches y las falsas soluciones son ‘pan para hoy y hambre para mañana’.





Buscar tiempo en otra localidad

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de Diario de León

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla