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Pederastia en la Iglesia

«La actitud del obispo de Astorga genera más dolor en las víctimas»

Gemma Varona, presidenta de la Sociedad Vasca de Victimología, dirige una investigación sobre abusos sexuales en la Iglesia «La traición de la confianza espiritual agrava el trauma», alerta.

 

La doctora del Instituto Vasco de Criminología, Gemma Varona. DL -

CRISTINA FANUL/DIARIO DE LEÓN
11/01/2019

Más que cualquier otra cosa, lo que las víctimas de abusos sexuales de la Iglesia necesitan es respeto y que se conozca la verdad». La profesora Gemma Varona, miembro del Instituto Vasco de Criminología, dirige una investigación pionero en España que busca identificar y analizar las claves de esta lacra. Al frente de un equipo del Instituto Vasco de Criminología e integrado por la Universidad de Barcelona y la Universidad Oberta de Catalunya,  desarrollará durante este año una encuesta de victimización en línea con respuestas anonimizadas en la que ya se han integrado una treintena de víctimas. Su objetivo es cualitativo, esto es, lograr extraer conclusiones sobre la situación real de los abusos en España, las consecuencias que han tenido sobre quienes lo sufrieron y descubrir la llave para reparar y prevenir nuevos casos. «Ellos contarán qué pasó y qué es lo que quieren, qué intereses de justicia tienen», subraya Gemma Varona, que asegura que «no hay recetas». «No, no es igual para todos. Las víctimas necesitan un espacio de escucha y confianza y no sólo un entorno judicial en el que se les ponga en cuestión», explica. Entre las víctimas que participan en el estudio de la presidenta de la Sociedad Vasca de Victimología están Javier y Emiliano Álvarez, ex alumnos del seminario de La Bañeza. «Me han escrito las víctimas de León y están dolidas y ofendidas». Se refiere Gemma Varona a la decisión del obispo de Astorga de poner a Javier Redondo a cargo de la parroquia del Barco de Valdeorras tras el alejamiento del acusado de pederastia Ángel Sánchez Cao. Se da la circunstancia de que Redondo, ascendido a vicario episcopal de Ponferrada por Juan Antonio Menéndez, era tutor de sexto de EGB cuando tuvieron lugar las agresiones sexuales contra Javier y su hermano gemelo y fue una de las personas a las que acudieron en busca de auxilio. Sin embargo, los abusos continuaron. «Esa decisión sólo les ha causado más dolor. Es preciso que rompan el vínculo traumático con agresores y encubridores para no darles el poder de causarles más dolor, lo cual no impide seguir denunciando su injusticia, como una contribución que beneficia a toda la sociedad». Varona destaca que una de las fortalezas con las que cuentan es su determinación de cambiar las cosas. «Su actitud nos ayuda a todos, a toda la sociedad», defiende. La especialista considera que la actitud de la jerarquía en Astorga demuestra  «una falta de entendimiento» sobre lo que supone este tipo de victimización. Asimismo, advierte de que este tipo de medidas refleja que la Iglesia no sabe qué es lo que piden realmente las víctimas. «Es imprescindible una postura honesta, que nombren a una persona independiente y con conocimientos especializados que sea vista con confianza por las víctimas», advierte.

Y es que la profesora sostiene que más que, más allá de las posibilidades de una condena judicial, muchas víctimas, en línea con la justicia restaurativa, «quieren que se les tenga en cuenta, que les pregunten qué pueden hacer para reparar lo irreparable», añade para enfatizar en la idea de que cada víctima es un mundo: «necesitan reconocimiento y confianza». «Hay algunas a las que les interesan las disculpas sinceras, otras que les aseguren que el agresor será apartado y algunas quieren ser también reparadas económicamente», manifiesta Varona, que incide en lo peligroso que resulta criminalizarles por esa razón: «Muchas de ellas han tenido que afrontar tratamientos privados muy costosos», dice. El túnel de la victimización tiene varios cauces, entre ellos el de la vergüenza y el de la culpa por no haberse enfrentado al agresor. "¿Cómo habrían podido, si eran menores y el abusador creó para aprovecharse de ello, contextos de vulnerabilidad?", destaca Varona, que sostiene que estos sentimientos nacen por la actitud institucional y la indiferencia e incomprensión social. 

Por todo ello, Gemma Varona manifiesta la necesidad de no hacer jerarquías de víctimas. Ello incluye no tratar de forma diferente a las víctimas, causándoles  victimización secundaria. Así, en el caso de las medidas que el obispo de Astorga ha tomado con Emiliano Álvarez, éste ha percibido diferencias en el tratamiento: «Si las víctimas se han sentido bien tratadas durante el proceso, las cosas suelen ser más fáciles para ellos, es un principio de justicia», asegura.

También se refiere a las víctimas que han abierto camino, caso de Javier, abusado por José Manuel Ramos Gordón, y destaca que siempre son las que lo tienen más difícil, como destacan los expertos de otros países. «Es a las que más hay que cuidar porque se han tenido que enfrentar y exponer solas a un proceso doloroso. Muchas veces, además, no les creen, y los medios les exponen de manera innecesaria», advierte. Reconoce que puede que este sea el momento en el que comiencen a surgir muchas más denuncias. «Las víctimas suelen tomar la decisión de dar un paso adelante cuando escuchan casos similares, tienen hijos o sus hijos llegan a la edad que ellos tenían cuando comenzaron los abusos, y hacen un cálculo racional de costes», manifiesta Varona, que precisa que ponen en la balanza todo lo que puede suponer denunciar para su familia y para ellos, pero también para la sociedad y la institución, que, quizá, terminen dejándola sola.  La especialista sostiene que el impacto de los abusos sexuales en las víctimas de la Iglesia es diferente al de otras víctimas. y recuerda que la mayoría de ellas han sufrido las agresiones en la infancia, aunque en su estudio también trabajan con personas adultas abusadas o agredidas. De cualquier forma, «El trauma se ve cualitativamente agravado por la «traición a la confianza espiritual porque influye en su futuro, en su dignidad, en sus ideas de trascendencia», manifiesta. 

En caso de estar interesado, siempre de forma anónima, en colaborar con el estudio universitario, puede llamar al teléfono 603355800 o acceder, también de forma anónima, a la siguiente encuesta en línea: http://surveys.dep.net/index.php/484231?lang=es, donde al final puede indicar si desea participar en grupos con otras víctimas.

 

   
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