EL GALLO
El tercer grado llega a ‘La infiltrada’
El eco de la gala de los Goya sigue muy presente en la actualidad a nivel nacional, con la polémica de la ausencia de Karla Sofía —refugiada esa noche en León— y con el discurso de una de las productoras de La infiltrada, que realizó un explícito homenaje a las víctimas de ETA y una reclamación para que exista también «memoria histórica» con episodios recientes como el terrorismo. La película que comparte el Goya a la mejor cinta del año junto a El 47, tiene también un eco leonés. Se basa en la detención de uno de los etarras más sanginario, Sergio Polo, el que mató al comandante Cortizo en la calle Ramón y Cajal. Lo curioso es que en vísperas de la gala de los Goya fue noticia, por lograr el tercer grado penitenciario.