DISTINTAS FORMAS DE VER LEÓN
120 años contando El Bierzo para hacerlo visible
Cumplir 120 años es algo al alcance de muy pocos. Hacerlo manteniendo la cercanía, la capacidad de adaptación y un vínculo diario con sucesivas generaciones de lectores tiene todavía más mérito.
El Diario de León forma parte de la historia contemporánea de esta provincia y de la realidad cotidiana del Bierzo. Durante décadas ha sido un medio fundamental para entender lo que ocurre en nuestros municipios, para trasladar las preocupaciones de la comarca y para dar visibilidad a una parte esencial de León: el Bierzo. Eso, que puede parecer normal, tiene en realidad un enorme valor. Los territorios necesitan infraestructuras, inversiones y oportunidades, pero también necesitan presencia pública. Necesitan ser escuchados y formar parte de la conversación diaria, motivo por el cual la prensa provincial desempeña un papel decisivo. Es indiscutible que el Bierzo siempre ha encontrado en el Diario de León un espacio propio. Las páginas dedicadas a la comarca han permitido durante muchos años acercar la actualidad berciana a toda la provincia y, al mismo tiempo, mantener conectados nuestros pueblos con lo que sucede a su alrededor. En una comunidad tan extensa y diversa como la nuestra, eso resulta especialmente importante. Quienes llevamos años en la gestión municipal sabemos además la importancia que tiene para un pueblo verse reflejado en los medios de comunicación. En municipios como Carracedelo, donde la vida social, cultural y agrícola tiene tanto peso, el periódico ha servido durante décadas para acercar al conjunto de la provincia nuestra actividad diaria, nuestras cooperativas, nuestras asociaciones, nuestras fiestas o nuestros proyectos de futuro, dejando claro que el desarrollo de nuestros pueblos también depende de algo tan sencillo como que se conozca lo que se hace y cómo se trabaja. La prensa de proximidad tiene además una función que va mucho más allá de informar. Ayuda a fijar identidad y a que la realidad concreta de los pueblos no se diluya frente a una información cada vez más globalizada. En el Bierzo hay pequeñas costumbres que explican muy bien esa relación especial con la prensa escrita y con el Diario de León. Todavía hoy se conserva en muchos pueblos esa especie de ritual tranquilo de acercarse al bar a leer en el periódico, con calma, lo que está pasando. No se trata solo de leer noticias. Es conversar sobre ellas. Compartir opiniones. Comentar una fotografía conocida, una obra pendiente, una reivindicación vecinal o la actualidad de la comarca. Son escenas cotidianas que siguen formando parte de la vida de muchos pueblos y que dicen mucho de la cercanía que un periódico, como Diario de León, mantiene con los lectores. En un contexto de inmediatez permanente, titulares rápidos y sobreinformación constante como en el que vivimos actualmente, cobra todavía más importancia el periodismo basado en el conocimiento riguroso del territorio que le otorgue capacidad real de explicar lo que está ocurriendo. Y es que no se puede entender el Bierzo desde la distancia. Hace falta conocer sus pueblos, su economía, sus dificultades y también sus enormes posibilidades. Hace falta conocer el peso del sector agroalimentario, la importancia del patrimonio, el potencial turístico y la realidad diaria de quienes viven y trabajan aquí. Sin duda, durante todos estos años, el Diario de León ha sido el escaparate de muchas de las transformaciones y de las apuestas de futuro que han marcado la evolución de nuestra comarca. Quienes venimos del mundo agrícola recordamos bien una época en la que algunos defendíamos que el Bierzo tenía futuro apostando por el campo, por el regadío, por la modernización agraria y por los productos de calidad. Hubo incluso quien nos llamó locos por creer que la agricultura podríaayudar a salvar y sostener la economía berciana. Una vez más el Diario de León contó aquella realidad. Contó el esfuerzo de nuestros agricultores, la apuesta por las cooperativas, la evolución de los cultivos, la modernización de regadíos y el avance de la concentración parcelaria, que hoy sigue avanzando y transformando municipios como Carracedelo. Con el tiempo se ha demostrado que muchas de aquellas decisiones tenían sentido. Hoy el sector agroalimentario es uno de los grandes activos del Bierzo y una fuente de oportunidades para muchas familias y para muchos jóvenes que quieren seguir desarrollando aquí su proyecto de vida. Iniciativas como la Feria de Agroturismo y Multisectorial de Carracedelo o proyectos culturales como el MUNiC reflejan muy bien esa evolución del Bierzo y esa apuesta por generar actividad, atraer oportunidades y proyectar una imagen dinámica de nuestros pueblos. Lo mismo ha ocurrido con las políticas de vivienda, hoy tan de moda, y con la necesidad de seguir fijando población en nuestros pueblos. Carracedelo lleva años apostando por facilitar vivienda y atraer familias al medio rural con 119 viviendas construidas a lo largo de los últimos años, demostrando que los pueblos no están condenados al retroceso si existen proyectos, planificación y voluntad de avanzar. Detrás de muchas de esas iniciativas hay una idea muy sencilla: creer en el Bierzo, trabajar con constancia y entender que el futuro de esta comarca no pasa por resignarse, sino por seguir confiando en nuestras posibilidades y mirando el futuro con optimismo dejando definitivamente a un lado la queja y el lamento. Todo ese proceso ha tenido siempre reflejo en las páginas de este periódico, a través de las cuales puede seguirse buena parte de la historia reciente del Bierzo. Desde la evolución de la minería y las grandes movilizaciones sociales que marcaron durante décadas la vida de la comarca hasta la transformación del sector agroalimentario con la modernización del campo berciano, el crecimiento de nuestras denominaciones de origen o el desarrollo turístico ligado a nuestro patrimonio. También ha contado el Diario de León otros momentos fundamentales para esta tierra, como el reconocimiento de Las Médulas como Patrimonio de la Humanidad, los avances en infraestructuras, la evolución de Ponferrada y de nuestros municipios o las dificultades que tantas veces ha tenido que afrontar el medio rural berciano. Y lo ha hecho manteniendo siempre una mirada cercana a nuestra tierra y a las personas que viven y trabajan en ella. Por eso este aniversario no es solo el aniversario de un periódico, es también, en cierta manera, el aniversario de una parte de la memoria colectiva de nuestra comarca, del Bierzo. Pocas cabeceras pueden decir que forman parte, desde hace más de 100 años, de la vida diaria de las gentes de toda una provincia. El Diario de León sí. Por eso quiero trasladar mi felicitación a todas las personas que han hecho posible estos 120 años de historia: a su director, a periodistas, fotógrafos, corresponsales, trabajadores y equipos directivos, con especial cariño a todos los que han pasado o aún permanecen en la delegación del Bierzo y que han mantenido vivo un proyecto profundamente ligado a esta tierra y a nuestra comarca. Sobre todo, gracias por dar y seguir dando voz al Bierzo