viernes 3/12/21

Hub rural

Con la vaselina del inglés, que ha conquistado el idioma empresarial como antaño construyó el francés el vocabulario de los fogones, nos quieren meter ahora los ingenieros sociales de la política la nueva cuña. Bienvenidos al trampantojo del hub: así escrito, pero leído jab, que ya nos enseñó en León el maestro Ful que aunque en el cartel pusiera Carrefour se referían a Continente. Con estas tres letras untan los publicistas los discursos sobre las oportunidades que van a colgar de las ramas de los árboles para repoblar esto que denominan España Vaciada y que, a la vista del nuevo relato —otro término atocinado— se asemeja cada día más al país de las maravillas de Alicia. El hub rural para luchar contra la despoblación se vende como el último remedio para parchear la deficiencia de inversiones, la concentración de industrias e, incluso, la caída del pelo. El departamento de Transición Ecológica y para el Reto Demográfico —no me digan que no es un nombre precioso para un ministerio, un primogénito o un mueble de Ikea— van a promover que los pueblos generen un ecosistema de innovación, como reza la propaganda semántica detrás de la que se esconde un sonido de risas enlatadas como el que sucede a los chistes malos en los programas de la tele. La pirotecnia adorna la ausencia de realidades con la que el Gobierno responde a cada posicionamiento provincial para encontrar una oportunidad de desarrollo. Da igual el centro de estudios penitenciarios que la nueva red descentralizada de Renfe para asentar su posición estratégica. En esta carrera, León vuelve a perder pie, como confirma el Adif al aupar a Valladolid como centro neurálgico del noroeste gracias a la inversión de más de 30 millones en el bypass de Olmedo que nos convierte en red secundaria. La decisión ratifica la apuesta que urdió la Junta cuando desplazó la red Cylog al sur, lejos de la encrucijada que habían definido las calzadas romanas y la costumbre de los siglos, y constata el billete de los leoneses para el vagón de cola. Nos queda rezar para no perder el único hub real: el de ciberseguridad, pese a que la administración autonómica lo ha devaluado al auspiciar otros nodos tecnológicos en Burgos y Salamanca. Nos vamos a hartar de tanto ecosistema innovador. ¿Con qué quieren ustedes el hub?

Hub rural
Comentarios