martes. 07.02.2023

Tejiendo país

n el barrio del Oeste de Salamanca hay una pintada que dice: ‘Tejiendo la vida’. Tres palabras que resumen el espíritu comunitario, de resistencia y acción local de muchos barrios y muchos pueblos.

Hoy los pimientos morrones brillan como rubíes y esmeraldas en Fresno de la Vega. Sur de León, margen izquierda del Esla, fértil vega y Oeste de la Península Ibérica. Damos las coordenadas a esa legión de periodistas latinoamericanos y de otras latitudes del planeta que esperamos abran una ventana desde sus países a este rincón de la provincia de León para que las puertas del pueblo vean entrar a más gente y más riqueza.


La Feria del Pimiento Morrón coincide este año con la festividad de San Miguel, el arcángel, titular de esa iglesia que aún conserva la belleza y el laborioso arte del mudéjar en su interior y que impresiona desde fuera con su torre trapezoidal de ladrillo. 

Por si fuera poco, este año las mujeres de los Viernes Tejedores de Fresno de la Vega participaron en el Festival de Arte Textil Internacional más importante de España. En Art al Vent, en Gata de Gorgos, en el sureste fenicio de la provincia de Alicante, desplegaron su obra Alegre Pimentada este verano en homenaje al fruto más valioso y que más identidad da a su tierra.
Con la mitad de lo que han hecho estas mujeres y una cuarta del entusiasmo que Tomás R. Arteaga, presidente de la Asociación Internacional de Periodistas y Escritores Latinos de Turismo, el Ayuntamiento de Fresno de la Vega debería tejer el futuro bajo esta gran marca de la tierra y de la tradición.

La batalla contra el cambio climático está en las calles, pero sobre todo está en volver la vista hacia la tierra, el agua, la montaña, los bosques y riberas y el aire que atesora la provincia leonesa con toda una cultura ancestral que se pierde si no se le pone remedio ya. 

Cuando veo un muro de piedra de los muchos que dividen prados y huertas o acotan majadas y colmenas pienso en lo grandioso que fue levantar esas cortinas piedra a piedra, con el trabajo comunitario y cooperativo. Tejían con piedras las lindes y con ramas las sebes.

Hoy se tejen redes con las ya casi viejas nuevas tecnologías. Pero los pueblos han quedado al margen y es difícil que sin una buena cobertura de móvil, sin una conexión de calidad a internet, la gente joven se instale con modernos medios de vida en el mundo rural. Y sin embargo a veces ocurre el milagro. El otro día, en un encuentro con el Círculo de Mujeres Empresarias del CEL, supe que hay una empresa con sede en Villaturiel, Laguna de Duero, Madrid y Bruselas... Y que al frente está una mujer cuya empresa de construcción tuvo que echar la chapa durante la crisis.

Hay mucha gente tejiendo la vida de este país. No necesitamos a niños pijos disfrazados de izquierda que nos salven desde Madrid. Madrid, Cataluña, País Vasco... y en también Valladolid se levantaron con el sudor de la gente que emigró desde la hoy bautizada como EspañaVacía que no es lo mismo que España Vaciada.
El país lo hemos tejido (y lo seguimos tejiendo) desde aquí tanto o más que desde esas urbes que se creen el centro del mundo, del universo o de comunidades autónomas fallidas. 

Ni somos paletos atrasados, ni mujeres detrás de un gran hombre...  En esa reunión con empresarias estaban desde la dueña de una gran empresa de transporte o la copropietaria de una empresa de comunicación —a quien la Fele le debe el reconocimiento que sólo dio a su socio—, hasta emprendedoras que aportan a la sociedad cuidados, belleza y entusiasmo o que son punta de lanza en sectores masculinizados. Que trabajan por la educación y la igualdad, por la seguridad alimentaria, el ocio... Las hay magas y de latitudes lejanas.

Que se lo miren en Madrid, donde los poderes más rancios impiden que las mujeres entren en el Tribunal Supremo por derecho propio. Los apolillados argumentos de que las mujeres que alcancen puestos de relevancia lo hagan por mérito y capacidad han resultado ser una burda mentira. 

Ellos siguen con su cuota del 100%. Una alianza de jueces conservadores con algunos nombrados por el PSOE ha colado a tres tipos por delante de dos mujeres con méritos superiores.  Así que el año que viene, si alguien no lo remedia, veremos otra foto de señoros con faldas para abrir el año judicial. Y luego nos llaman locas por tildar a la justicia de patriarcal. 

Tejiendo país