sábado 28/5/22

No es país para niños

No es España un buen lugar para tener hijos. Y no me extraña. Cualquiera se atreve a embarcarse en la apasionante y agotadora tarea de ser madre en un lugar inhóspito como éste. Y no voy a enredarme en la manida frase sobre lo mal que está el mundo que vamos a dejar a nuestros hijos porque sería más útil darle la vuelta y preguntarnos qué hijos vamos a dejar a este mundo, porque aquí contribuimos todos de una manera o de otra. Luego nos metemos con los adolescentes y otros jóvenes, como si eso no fuera responsabilidad nuestra. Pero preferimos siempre echar la culpa a otro, que siempre es mucho más fácil. Si no nos gusta lo que vemos en la juventud, deberíamos preguntarnos en qué estamos fallando como sociedad, porque este es un trabajo de grupo en el que es esencial el caldo de cultivo.

Pero lo que yo quería contar es que España se queda sin niños. No es un fenómeno nuevo, pero se agrava cada vez más. Y tampoco veo que haya intención de mejorarlo, aunque sí mucha palabrería, como suele ser habitual en los temas trascendentes.

Es España una sociedad de adultos en la que ya hay más abuelos que niños. Las razones de que esto ocurra son de sobra conocidas. Entre ellas, que la maternidad te penaliza. Pero no olvidemos que las circunstancias no ayudan. Somos también una sociedad pesimista, con una visión negra del futuro. Y no es de extrañar porque saltamos de un evento surrealista a otro casi sin tiempo para respirar. Además, muchas mujeres se ven obligadas a elegir entre la maternidad y su vida profesional y eso también resta. Nuestro reloj biológico no coincide con el social y el laboral y por eso la maternidad llega tarde en muchos casos. Ya saben, conviene más hacer otras cosas y producir, que de lo personal ya habrá tiempo. O eso creemos.

Y mientras la vida pasa y miramos para otro lado cuando hay problemas, seguimos preguntándonos cómo pagaremos la pensiones de los mayores porque niños hay pocos y los que saben de esto dicen que cada vez serán menos. Pero, oye, qué buen tiempo ha hecho esta Semana Santa.

No es país para niños
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