miércoles. 29.06.2022

Siempre Música

Se os llenó la boca con mi nombre en cuanto estuvisteis en apuros: durante el confinamiento sanitario provocado por el coronavirus salisteis a los balcones a aplaudir a médicos y enfermeras, a cantar a pleno pulmón el Resistiré del Dúo Dinámico o cualquier otra canción que sirviera para alejar el fantasma de la soledad y la incomunicación. Aunque seguramente no lo supierais, teníais presente la más hermosa descripción que de mí se ha hecho nunca, estas palabras estupefactas de Julio Cortázar en El perseguidor: «Y lo que había a mi lado era como yo mismo pero sin ocupar ningún sitio, sin estar en Nueva York, y sobre todo sin tiempo, sin que después… sin que hubiera después… Por un rato no hubo más que siempre…».

Se os llenó la boca con mi nombre y ahora estáis a punto de arrumbarme al desván de los trastos inútiles. Una ley del gobierno nacional que ahora pasa a las comunidades autónomas establece que en Secundaria los alumnos se vean obligados a elegir entre plástica y música y en Bachillerato desaparece totalmente, salvo en la modalidad de Artes. Esta semana los sindicatos de la enseñanza se reúnen con la consejería para matizar ese proyecto de decreto que es la Ley Celaá por el que se implanta la ordenación y el currículo que educará a vuestros hijos. La anterior ley Wert, promovida por los que llevan el timón autonómico, ya enturbió las aguas, así que no cabe esperar demasiado en este sentido. ¿Será posible que las asignaturas que más beneficiosas resultan para el desarrollo integral de las personas se eliminen o se vean ninguneadas en la parrilla de elección de los alumnos, apareciendo y desapareciendo como el Guadiana, cuando, por ejemplo, la religión parece que va a seguir como materia optativa en todas las modalidades?

Se os llenó la boca con mi nombre y con razón, porque siempre he estado a la vera del hombre, hasta el punto que el mismo Darwin dijo que fui una de las bases del desarrollo del habla: «primero fue el canto, la música, y de esos sonidos habría nacido el lenguaje articulado». No falto en ninguna fiesta y todas las civilizaciones me han guardado un hueco en sus corazones. Pero, por si eso no basta para convenceros, todos los países mejor posicionados en el informe Pisa otorgan a la Música y a la Plástica un lugar importante en sus currículos. No me olvidéis ahora.

Siempre Música
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