sábado. 28.01.2023

EDITORIAL | Un modelo formativo que exige compromiso

Las bondades de la FP Dual no están en discusión, pero este modelo educativo no acaba de cuajar en León. A pesar de que responde a las demandas que durante años han hecho por un lado las empresas y por otro los educadores. Jóvenes que se forman en aquellas tareas que demanda el tejido productivo, que perfeccionan sus conocimientos trabajando directamente en las empresas y que concluyen su educación atesorando ya un conocimiento directo de la realidad del mundo laboral. Concretamente, del mercado de trabajo en el que van a desenvolverse como profesionales. Sin embargo, parece no haber fórmula para que las empresas leonesas pasen de la teoría de sus deseos a la práctica de sus necesidades. Conseguir los puestos de aprendizaje que requiere la FP Dual es una tarea que se antoja casi imposible en León, aunque algo se va avanzando.

 

Ahora la Consejería de Educación pone en marcha la figura de los prospectores: profesores que durante unos meses se liberan para tomar un contacto más directo con las empresas de los sectores en los que ofrecen formación, con el objetivo de conseguir más puestos de prácticas para sus alumnos. Una tarea que no se antoja sencilla, dada la experiencia hasta el momento, pero cuyo éxito resulta vital para consolidar una fórmula que en el fondo recupera la antigua figura de los aprendices, tan añorada por algunos empresarios, al menos de puertas afuera.

 

La FP Dual no tendrá éxito sin el firme compromiso de las empresas. Tendrán que valorar si merece la pena el esfuerzo de formar a sus aprendices o si, por el contrario, prefieren seguir lamentando una realidad educativa desajustada mientras se mantienen de brazos cruzados en el intento de cambiarla.

EDITORIAL | Un modelo formativo que exige compromiso
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