jueves 02.07.2020

Editorial | Silencio en el tren

Lo peor que le puede ocurrir a una sociedad es su ‘narcotización’. Mientras tiene vida es capaz de quejarse. Pero cuando se instala en el silencio entonces está condenada a padecer todo lo que le venga encima. Y lo que es más grave, pierde cualquier legitimidad para protestar en el futuro.

El Diario de León avanzó esta semana los planes de Renfe para dejar a la provincia sin sus trenes nocturnos, los que unen Galicia con Madrid y Barcelona. Son convoyes que dan servicio no sólo a la capital. También tienen paradas en las principales localidades que recorre la vía. Supone el recorte de un servicio más. Y encima fundamental y con mucho futuro, como es el ferrocarril.

Difícilmente se podrán pedir inversiones para la vía entre León y Ponferrada si por ella ya no pasan trenes. Lo terrible es el silencio cómplice. La llamada Mesa por el Futuro sigue ‘confinada’. Y los agentes sociales, patronal y sindicatos, y los representantes de los partidos políticos que dirigen Renfe a través del Gobierno central no han dado señales de vida. Que luego no vengan unos y otros a ‘vendernos’ sus versiones de lo ocurrido. La sociedad percibe ese tufillo colaboracionista con el ‘austericidio’ que sufre León.

Editorial | Silencio en el tren