jueves. 30.06.2022

EDITORIAL | Solidaridad como clave para que sí haya desarrollo

La palabra solidaridad fue incluida en numerosas ocasiones en la Constitución de 1978. En la tribuna del jurista Isidoro Álvarez Sacristán, publicada ayer por el Diario de León, se analizaba la relevancia que tiene y debe tener este término, como principio fundamental de la estructura de España, que sitúa al mismo nivel de la igualdad. Pero lamentablemente casi a diario se suscitan problemas y polémicas que se basan en todo lo contrario, en un egoísmo convertido en máxima incuestionable. La patronal leonesa hace bien en plantarse frente a la representación del empresariado de la autonomía que defiende que se apueste por el eje Burgos-Palencia-Valladolid, al que achaca una supuesta garantía de éxito.

En España padecemos unas tensiones que generan unos daños incuestionables e ingentes precisamente porque se impulsan en la realidad política las batallas entre territorios, con algunos que incluso se creen con unos derechos que les hacen superiores al resto.

En cualquier sistema democrático la solidaridad tiene que ser incuestionable. Pero el cortoplacismo y el auténtico chantaje político de quienes sólo piensan o someten todo a réditos políticos y electorales facilitan que se vea con normalidad lo que resulta inaceptable, ese afán por acaparar sin pensar en el imprescindible equilibrio que tiene que marcar la acción de la administración en cualquier ámbito.

Ayer se conoció que Madrid ya supera a Cataluña como primera economía regional. Parece que al final todo lo que estamos padeciendo tiene un coste claro. Los que piensan en clave localista y victimista siembran incertidumbres y problemas en un mundo que está cada vez más globalizado y universalizado.

EDITORIAL | Solidaridad como clave para que sí haya desarrollo