miércoles 20/1/21

Editorial | Vuelve la ofensiva para acabar con el peaje en la AP-66

León retoma la ofensiva para que el Gobierno asuma el rescate del peaje de la AP-66, la autopista que une la provincia con Asturias y que grava los bolsillos de los conductores leoneses desde hace casi 40 años. La reclamación, que busca un resquicio legal para anular la ampliación de la prórroga hasta el año 2050, es unánime por parte de colectivos sociales y partidos políticos a ambos lados de la cordillera. Y es una demanda justa. La León-Asturias no debería considerarse ni siquiera una vía de alta capacidad tal y como se entienden las autopistas y autovías en el resto del país. Es, en realidad, una carretera de alta montaña que se convierte en la única alternativa de comunicación en el noroeste de la península en los días más crudos del invierno, cuando la nacional que atraviesa el puerto de Pajares queda inoperativa por el hielo y la nieve. La liberalización del peaje, valorada en 750 millones de euros, se ha colado en prácticamente todos los programas electorales pero nadie ha querido ir más allá ante el elevado coste que supone la compensación a la empresa adjudicataria, un precio que sí se ha pagado en otras regiones del país. León continúa sometida a un estrangulamiento feroz en materia de infraestructuras por parte del Estado, partida por la mitad con una León-Astorga que une sus dos principales ciudades y que está ínfimamente utilizada por el saqueo que supone al conductor, con la Ponferrada-La Espina que nunca llega a concretarse y una León-Valladolid que sigue a medias.

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