viernes 30/10/20

Coviplanistas

Una placa y un olivo en el parque del Plantío recuerdan desde esta semana a las víctimas de la pandemia en el Bierzo. Una placa con unas palabras del poeta Juan Carlos Mestre que evocan un árbol único y un paisaje lejano en memoria de los 133 fallecidos por el covid 19; el virus que se ha cebado con los más viejos, los más débiles, y que ha cambiado nuestras vidas para siempre.

Aunque algunos piensen que no va con ellos. Aunque algunos lo nieguen. Como si todo fuera un bulo inmenso orquestado por los poderes fácticos para tenernos controlados. Y se rebelen. Y nos llamen idiotas a los que usamos mascarilla cuando salimos a la calle.

Si de algo ha servido esta pandemia ha sido para que emerja de debajo de las piedras el pelotón de cretinos que convivía con nosotros sin hacer demasiado ruido.

Y lo mejor que podemos hacer con ese nutrido, aunque minoritario, grupo de coviplanistas es no hacernos eco de sus estupideces, de sus teorías de la conspiración, de sus paranoias con el 5 G, las vacunas, George Soros, Bill Gates y los aviones estrellados contra las Torres Gemelas: este verano, alguien intentó convencerme de que lo que vimos en la tele eran hologramas y la pareja de rascacielos de Nueva York se vino abajo porque las fuerzas oscuras que nos gobiernan en la sombra instalaron cargas de demolición.

No. No debemos darles voz. No tenemos por qué hablar tanto de ellos.

Pero los medios de comunicación, sobre todo los audiovisuales, han convertido la información en un espectáculo, el debate en un plató en una riña de gatos, donde pesan mas la vehemencia y los gritos que los argumentos. Así florecen los majaderos. Y rebajarse a discutir con ellos es perder la discusión.

Una placa y un olivo recuerdan en Ponferrada a los muertos de la pandemia en el Bierzo. Ciento treinta y tres personas con nombres y apellidos. Por pudor, por respeto, o por no sumergirnos a todos en el abismo cuando necesitábamos aliento en los días en los que vivíamos confinados, no hemos visto su agonía en los medios. Pero tampoco estoy seguro de que hubiera servido de algo. Los mismos necios que piensan que la Tierra es plana y que la humanidad nunca ha pisado la Luna, hubieran salido con la cantinela de que la muerte es un holograma.

Coviplanistas
Comentarios