miércoles. 01.02.2023

España central

S i algo une a los tiranos con los que sueñan con las dictaduras es su ansia centralizadora. Prefiero no mirar hacia la vecina Valladolid y ese alcalde tan embebido en sí mismo que se cree legitimado a solventar las cuitas con un insulto. Miro un poco más allá, a los nuevos amigos —o quizá viejos— de su asesorado, el actual inquilino de La Moncloa. Esos que parece que van a tener mando en plaza, curiosamente si no lo remedian los ‘indepes’ o incluso los proetarras, en cuyas manos nos están poniendo porque decidirán sobre la investidura.

 

Es llamativo el centralismo morado. Serían incontables sus mensajes cuestionando las inversiones no rentables, precisamente en quienes se declaran anticapitalistas. Pura contradicción, como tantas otras. Por no hablar de los que cambian de sueño a pesadilla o a añoranza en apenas 24 horas.

 

Esos gastos que consideran superfluos en AVEs o autovías donde no hay mucha gente pueden hundir más en los cajones nuestras aspiraciones, porque a esa España central —donde tienen sus graneros de votos— se sumará la factura a pagar en Cataluña, donde mal que les pese a los románticos de las fronteras todo es cuestión de pasta, de división de una tarta siempre insuficiente, ésta que a los parientes pobres les acaba cercenando su sanidad y educación.

 

En el mismo día en que Evo Morales tiraba la toalla tras su fracaso para retener el poder tras manipular las elecciones. Cuando a Felipe VI lo enviaban a fotografiarse con una de las dictaduras más antiguas. Ese día, Pedro Sánchez le dio una capaz de barniz al que le quitaba el sueño. La zorra cuidando el gallinero del reparto de unos fondos de todos, que visto lo de Carmena o Colau, el sectarismo puede llegar a superar lo alcanzado en Perú o Cuba.

 

Ahora votará el PSOE. Los que se echaron las manos a la cabeza no hace tanto tiempo e incluso sacaron a Sánchez de Ferraz porque había negociado con Iglesias. ¿Se acordarán de sus calificativos del estilo de ‘aberración’ cuando tengan que ratificar lo pactado en las asambleas locales socialistas? Imagino que el sapo pasará la garganta sin problemas. Visto lo mucho votado el domingo en las cuencas a los que pusieron la puntilla al carbón no parece que haya duda. Así no es previsible mucha transición con estos mimbres... y lo de Torneros quizá siga siendo lo que dice la RAE. Los que dan vueltas y más vueltas hacia ninguna parte...

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