lunes. 30.01.2023

Ya de ir...

No nos queda nada. Parece que estamos una vez más abocados a vivir, o más bien a sufrir, el partido del siglo. Está convocado para el 28 de mayo pero el precalentamiento ya está en marcha desde hace demasiado tiempo. Quizá lo suficiente para ahondar aún más si cabe en ese hastío que generan desde hace tiempo los partidos políticos en los ciudadanos españoles. Esos a los que se hizo creer que el gen originario de todos los males era el bipartidismo. Y que, con un par de accesos parciales a gobiernos de los emergentes, acabaron por hacer bueno. Quizá por lo de Guatemala y Guatepeor.

De UPyD ya no se acuerda nadie. Y Podemos —tras exhibir que eran falaces sus eslóganes iniciales, de ser pensamiento transversal y apolítico— se ha resquebrajado siguiendo la tradición de la izquierda española, más proclive a las luchas cainitas que a perseguir verdaderos objetivos en pro de la sociedad.

El 28-M se pondrá el último clavo al ataúd de Ciudadanos. El partido que renunció a intentar gobernar Cataluña —tras conseguir una histórica victoria en las urnas— y que propició el relevo en La Moncloa de Mariano Rajoy por Pedro Sánchez animando la moción de censura. Han sido mayoría sus dirigentes que optaron por aferrarse al cargo para negociar el desembarco en el Partido Popular en las mejores condiciones. Y llegan a la recta final exhaustos, sin ningún argumento ni respaldo, sólo pendientes de a qué nombre llegará la factura final de electricidad de las sedes.

El último que irrumpió en el tablero fue Vox. También cargado de bálsamos milagrosos y afanado en perseguir el sorpasso al PP. Como Podemos fracasó en el asalto en las urnas al aparato socialista, la facción extinguida por el flanco derecho de los populares tampoco lo consiguió. Donde ha tocado poder también está mostrando una torpeza mayúscula, que aprovecha el Gobierno socialista, siguiendo el mismo patrón que usa el PP con los desatinos de los ministros podemitas que aguanta Sánchez.

Dice una vieja ley política que no hay peor situación para los partidos nacidos de la ocurrencia que tocar poder. Se diluyen como azucarillos. En España ya llevamos varios en la corta historia democrática. Ahora parece que Vox se empeña en acabar en ‘aborto’ antes de lograr liderar un gobierno.

El 28-M hay cita en las urnas. Incluso doble donde hay pedanía. Por poco más, ya de ir... que pongan la urna autonómica...

Ya de ir...
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